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Opinión

El PRI se fragmenta

OJO INDISCRETO

Por Tomás Chávez

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La impugnación interpuesta, en forma unilateral, por Mario Zamora Gastélum contra el triunfo del morenista gobernador electo Rubén Rocha Moya acrecentó las fisuras que ya había en el PRI y es más que evidente con el desconocimiento de la dirigencia estatal, encabezada por Cinthia Valenzuela y Sergio Jacobo, que reconocen los resultados del IEES. Está en juego el control nacional del partido.

Para los analistas es muy claro: el gobernador Quirino Ordaz ya le dio la vuelta a la página, ya asimiló la derrota de su partido, que además se dio con una inobjetable diferencia de más del 24 por ciento; no quiere meterse en más broncas y mucho menos quiere que lo identifiquen con la impugnación; está negociando con Rubén Rocha y con el presidente Andrés Manuel López Obrador una transición ordenada y no ser víctima de una cacería de brujas cuando deje el poder a partir del 1 de noviembre.

Y vaya que los morenistas, en especial el delegado en Sinaloa, el senador Américo Villarreal, acusan a Quirino de haberse metido con todo a la elección a favor de Mario, con la entrega masiva de tarjetas bancarias para la compra de alimentos que se hicieron a través del ahora diputado local electo Ricardo Madrid, que encabezará la bancada priista en el Congreso. Los diputados de Morena acusan que en esta operación se gastó la estratosférica suma de 800 millones de pesos y que las tarjetas las repartieron los priistas en la campaña.

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La estrategia de la dirigencia priista nacional está telegrafiada: a Alejandro Moreno Cárdenas ya le echaron la caballada encima, y ajustan cuentas y exigen que renuncie porque perdió 8 gubernaturas, incluido Campeche, el estado del que fue gobernador, y ya tienen listo el relevo: se menciona a Enrique de la Madrid, exsecretario de Turismo e hijo del expresidente Miguel de la Madrid.

Bajo el argumento de “no cambiar de caballo a mitad del río”, “Alito” se ha declarado en defensa permanente de la defensa de “los triunfos priistas”, pero estos no se ven por ninguna parte y acaba de sostener una reunión virtual con los presidentes de los comités priistas de todos los estados de la república, menos uno porque aquí en Sinaloa Jesús Valdés mostró más vergüenza y pundonor y renunció. Los exhorta a lo mismo, a trabajar con todo en defensa de la poselección. 

En este sentido, para mantenerse vigente por poco tiempo, mientras asume la diputación federal pluri que se autorregaló, Alejandro Moreno alienta la impugnación de Zamora en contra Rocha en Sinaloa y de su sobrino Christian Castro, contra la morenista Layda Sansores en Campeche. Sabe que jurídicamente son causas perdidas, pero pretende hacer escándalo y negociar aunque sea algo, o que no lo metan a la cárcel, con el gobierno de la 4-T. Hay que estar pendientes.

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Popurrí. Ni modo, ahora que más nos urge que llegue agua a la sierra y a las presas, la tormenta tropical Dolores tocó tierra entre Colima y Michoacán. Ahora hay que esperar el cordonazo de San Francisco, para ver si se hace realidad el ya merito de las lluvias… Hay que cuidarse del repunte de la pandemia.

“Hay que defender los triunfos priistas”, Alejandro Moreno, Dirigente priista

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