Opinión

El Rey te espera; ¿tengo deseos de Dios?Detente en esta Cuaresma

Por: José Martínez Colín

Para saber. En esta Cuaresma, el Papa Francisco nos invita a buscar la alegría de estar con Dios. Recibimos muchos favores de Dios, pero no podemos detenernos ahí. El regalo no sustituye a la persona, sino que nos han de llevar a descubrir el rostro amable y misericordioso de Dios, a sentir la alegría de estar con Él.

Para pensar. Había una vez un rey que tenía un gran castillo. Todos los viernes los niños del orfanatorio tenían permiso para entrar al castillo, pues el rey los quería mucho y les preparaba juegos y dulces. El rey esperaba tras una cortina verlos llegar. El rey preparaba todo, aunque fue olvidado por los niños quienes pensaban que era un castillo mágico. Un año llegó una nueva niña al orfanatorio y por primera vez entró al castillo. Se quedó extasiada. Vio que corrían hacia los dulces y tiraban las envolturas. Ella las recogió y pidió saludar al dueño generoso a un soldado, quien la llevó a la puerta de su habitación. La niña entró y encontró un gran banquete y al rey mirando por la ventana y en voz alta: “…ahí está Fernando, ¡qué bien se lo pasa! Aún no le conozco... También está Juanito, le falta venir a verme…”, y así con cada uno. Dios es el dueño de todo, nos pone un mundo para gozar de él, pero luego no lo saludamos, y nos quedamos en “los dulces”.

Para vivir. Un peligro es detenernos en el “regalo”, atorados en las cosas de cada día y no crecer. La fe es tener el deseo de encontrar a Dios, de ser feliz con Él. Por ello se ha de cuidar el deseo de Dios. Pensar en Dios que nos ama y así decirle siempre que sí con alegría.