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Opinión

El alcalde viola amparo federal y castiga a la afición del beisbol

“‘El Químico’ quiere 2 mil boletos por juego de beisbol para seguir haciendo campaña en las colonias populares. Ese el fondo del pleito.”

Por Fernando Zepeda

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Castigan a la afición beisbolera. Una cosa es el pleito entre el alcalde y los concesionarios del estadio de beisbol. Y otra muy distinta la afición. Y en su careada que trae el alcalde Luis Guillermo Benítez con los concesionarios del estadio, ayer obligó a que los aficionados no pudiéramos entrar a disfrutar el encuentro, pues negó el servicio de todo, hasta de seguridad que es obligatorio tener de acuerdo con la ley. Y lo más grave es que el alcalde violó un amparo federal. Y eso, señores, puede tener consecuencias legales, que van desde un extrañamiento, pasando por una sanción y hasta el desafuero. Tenemos enfrente el amparo federal donde se ordena a la autoridad que se conceda la suspensión provisional y se ordena reconectar el servicio de agua potable y drenaje. Pero el gerente de Jumapam, Quel Galván, no ordenó la reconección del servicio. Es más, aun cuando había sido notificado del amparo, negó haberlo recibido. La autoridad municipal llevó hasta el límite, aun violando la Ley Federal, su enfermizo, porque no se puede calificar de otra cosa, odio hacia la familia Toledo, que es la concesionaria del estadio de beisbol. Serían las 12:45 horas cuando personal de Oficialía Mayor se presentó en el estadio y dejó un escrito en el que se informaba que se dejaba sin efecto los sellos de suspensión que se habían instalado en el estadio. Firma el documento Bernardo Hernández, el enviado por la oficial mayor, Verónica Guadalupe Bátiz Acosta. Sin embargo, impuso otras trabas. Como el no dotar de policías para la seguridad en el interior del estadio. Y las puertas del coloso permanecieron cerradas para la afición. La temporada de beisbol continúa. Ahora sí, no sabemos qué pasara. Lo peor es que los concesionarios y dueños del equipo Venados de Mazatlán decidan celebrar los encuentros en una sede alterna. Y luego vienen las coronaciones del carnaval, que tradicionalmente se realizan en el estadio. Efectivamente, el Gobierno Municipal es el propietario. Pero el concesionario es otro. Esta es la clase de alcalde que ahora tenemos en Mazatlán. Y esto apenas comienza.
El fondo: 2 mil boletos. Al “Químico” poco le importa si pagan o no los Toledo. Que si se conectan o reconectan el servicio de agua y drenaje. Que si ganan o pierden los Venados. Lo que le importa es que le cumplan la promesa de regalarle 2 mil boletos por cada partido. Y eso está más que claro. ¿Para qué quiere “El Químico” esos 2 mil boletos? Es muy simple. El señor quiere seguir haciendo campaña. El señor quiere repartirlos (según él, entre los que menos tienen) en las colonias populares. No sabe, o nada le importa, que al asistir al estadio y hacerlo con la familia, lo menos que gasta uno es en los boletos de acceso. Adentro, los refrescos, las tortas, la cerveza, las palomitas, los cacahuates y las salchichas salen caras. Y para que una familia pueda acudir con su familia, necesita más que unos boletos.
Gobernadores, con Sánchez Cordero. Los gobernadores del PRI se reunieron ayer con quien será la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Fue un desayuno al que acudieron los gobernadores a invitación expresa de Sánchez Cordero. De acuerdo con lo que se supo que fue un encuentro cordial. Pero sobre todo, de respeto mutuo. Sánchez Cordero tendrá en sus manos la conducción de la política interna. Y sabe que es crucial contar con la colaboración y apoyo de los gobernadores. Más cuando algunos morenistas y particularmente los “superdelegados” creen que pueden llegar a suplantar a un gobernador.

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