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Opinión

El boxeo es historia

PUNTO DE VISTA
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Por: Luis Alfonso Félix

Los motivos son de sobra conocidos; las soluciones simplemente no. Lo cierto es que tras años y décadas de haber sido un deporte profesional de rica historia y excelentes resultados, el boxeo profesional en la capital del estado cayó en un profundo hoyo que parece no tener salida.

Argumentos hay muchos si queremos justificar la falta de funciones, promociones y empeño en la búsqueda de talentos: los promotores que apuestan por no arriesgar su dinero ante la falta de apoyos, una Comisión de Boxeo poco cooperativa y participativa, y las puertas selladas del escenario ícono de esta disciplina en Culiacán (el Parque Revolución).

Si las pocas neuronas que me funcionan no me mienten, en este 2014 sólo una velada boxística se ha celebrado en la ciudad. Fue aquella de Omar Chávez enfrentando a Daniel "Galeno" Sandoval en el Palenque de Gallos.

A manera de sarcasmo, alguien comentaba por allí que pinta para ser premiada como la "Pelea del Año". La pulla no obedece a que después de esa función no ha habido otra, y no porque haya sido un mal combate.

Es cierto que hubo muchos "malaleche" que criticaron el estilo, esfuerzo y triunfo del "Bussinesman", pero fueron más los que admitieron haber sido testigos de una batalla nada fácil para el hijo de la leyenda.

Promotores. Con excepción de Promociones Zanfer, que en Sinaloa nunca han tenido problemas para caminar sobre alfombra roja en todas sus veladas, otros empresarios no tienen ni el poder económico, ni de gestión y apoyo para arriesgarse con un paquete de esa magnitud.

Las funciones del pueblo y para el pueblo simplemente desaparecieron por las causas arriba señaladas. En Culiacán el boxeo dejó de ser –creo que nunca lo fue- un negocio redondo para quienes lo promovían, pero sí para la autoridad municipal y la Comisión de Boxeo, que no perdonaban los altos cobros para autorizar, uno, y sancionar, el otro.

Aquellas veladas populares cuya única intención eran promover a los nuevos valores, se perdieron, podríamos decir, por completo, ante los obstáculos y más obstáculos que hoy en día se encuentra quien pretende revivir esas funciones.

La empresa Promociones Boxísticas de Culiacán bajo la dirección del excomandante Monzón, abandonó el camino al toparse con fuertes muros que le dificultaron el libre desempeño de algo que parecía más una labor social que negocio.

Otra empresa que en su momento se pensó sería la medicina para curar todos los males y un detonante importante para revivir esta disciplina, fue la Chávez Factory. Pero su accionar dejó mucho qué desear, al grado de que hasta el propio Julio César criticó el pobre espectáculo de las pocas funciones realizadas.

La Chávez Factory terminó desapareciendo más rápido que el tiempo que duraron en planificar esas estrategias que nunca arrojaron resultados positivos.

Escenario. Para colmo de males, la remodelación del Parque Revolución y los candados interpuestos para el boxeo, vienen a darle el tiro de gracia a este deporte.

Ningún promotor querrá aventarse el paquete de desembolsar un millón de pesos que cuesta el protector para la duela, porque saben que no es redituable la inversión.

El boxeo murió a la par con el antiguo Parque Revolución, a menos que exista un valiente que desee revivirlo perdiéndole el amor a la cifra arriba mencionada.

Ayer Dios me permitió escribir estas líneas; hoy sólo Él sabe si podré hacerlo de nuevo.