Opinión

El cuento de nunca acabar

NUESTRA OPINIÓN GUAMÚCHIL

Por: Redacción

A los poblados mocoritenses les ha llovido sobre mojado, esto, literalmente hablando, ya que aún no se recuperan de los daños de las lluvias de hace meses cuando una nueva precipitación echa por la borda lo poco que se ha avanzado desde la anterior, a lo cual no se le ha podido dar una solución concreta ya que la misma naturaleza golpea constantemente la zona, evitando así que se realice un buen trabajo y los habitantes de las comunidades mocoritenses como Boca de Arroyo, Rosamorada, El Progreso y El Palmar sigan teniendo problemas con los caminos y el cauce de los arroyos que tienen que atravesar para trasladarse hacia la cabecera municipal.

Las autoridades trabajan en eso, sí, pero se tienen que buscar medidas que se implementen ya o planear detenidamente una estrategia para aprovechar la temporada invernal y que sea en esa época del año cuando le echen toda la carne al asador para levantar los puentes y caminos que se han dañado durante casi un año a consecuencia de las torrenciales lluvias.

Es una necesidad de los vecinos de estas comunidades el contar con vías de acceso en buen estado, ya sea de las comunidades a la cabecera o de la cabecera hacia la ciudad de Guamúchil.

Las obras que se realizan, al parecer son provisionales ya que no han resistido los embates del agua, como es el caso de Boca de Arroyo donde se abrió un socavón en el mismo lugar donde el agua trozó la carretera tras el paso del huracán "Manuel" el año pasado y es por este tipo de situaciones que se requiere de un verdadero esfuerzo por parte del Gobierno para sacar adelante estas problemáticas y contar con vías de acceso en buenas condiciones que no representen riesgo alguno para quienes las utilizan.