Opinión

El día de los abuelos

LA CONFRATERNIDAD

Por: Abelardo Reynosa Vega

"Los hombres no se sienten viejos por tener nietos sino por saber que están casados con abuelas" (G. Norman Collie)…...Don Obdulio abrió los ojos como todas las mañanas en punto de las 5.30, su reloj biológico presumía de una exactitud envidiable. A sus 75 años de edad se sentía como un hombre de 75 años de edad, ni más ni menos. Con la agilidad de una persona que ha vivido ese tiempo saltó de la cama para calzarse sus tenis de color gris, que años atrás le regalara uno de sus hijos con motivo de su cumpleaños. Se vistió con los arreos deportivos que usaba cada mañana para realizar su caminata diaria, que formaba parte de la rutina de su vida desde hacía más de 30 años. Su esposa, fiel compañera en los últimos 50 años aun dormía. Ella no estaba convencida de las bondades de caminar, menos a esas horas de la madrugada, decía. Aunque para ser sinceros no caminaba a ninguna hora. Su defensa se basaba en haber leído en una ocasión que el sueño es el mejor de los ejercicios. Que las moscas trajinan toda su existencia que se limita a escasas 24 horas, y que las tortugas, con toda calma y sin esforzarse mucho, viven hasta 50 años o más. Don Obdulio y su esposa compartían la soledad desde varios años atrás; el nido estaba vacío, los pájaros crecieron, volaron y formaron su propio nido en otro bosque, en otro árbol, como lo marca la ley de la vida. La casa construida pensando en la familia, hoy se ve grande, espaciosa, sobrada. Recamaras que permanecen cerradas hasta la próxima navidad con olor ha guardado, con olor a recuerdos. La mañana estaba tibia, como todas las mañanas del mes de agosto. Algo que a don Obdulio le agradaba porque le permitía sudar y sentir la eliminación de las dañinas toxinas de su cuerpo. Con los audífonos puestos para disfrutar de buena música durante el trayecto de su caminata, recorrió el primer kilometro, cuando escuchó a través de la radio ¡y esta melodía la dedicamos con todo cariño a todos los abuelos del mundo, hoy en su día! Don Obdulio recordó que ese jueves era 28 de agosto, fecha instituida en nuestro país en 1994 como un medio para darles a los abuelos el lugar que merecen en el organigrama familiar, recordarles que son las raíces que soportan el árbol de la vida, que son madurez, sabiduría e historia. Sin embargo, pensó don Obdulio, ser abuelo o abuela no es algo para lo que todos estamos preparados, algunos esconden su calidad de abuelos convencidos que por ese solo hecho se convierten en ancianos, en tanto que otros se sienten reencarnados, con fuerzas para vivir, con nuevas ilusiones ante la presencia de los nietos. Yo soy de estos, concluyó don Obdulio y continuó feliz su caminata. Espero que los nietos no despierten a su abuela tan temprano para felicitarla por teléfono, recordó don Obdulio. Con 8 nietos distribuidos por diferentes estados de la República y hasta en el extranjero, las llamadas podrán ser a cualquier hora como todos los años, razonó. Llamadas que le darán vida, que le darán aliento y vigor a la abuela. Llamadas que serán motivo de plática de todo el día, por muchos días. Un refrescante baño y un sabroso desayuno, no sin antes tomar sus capsulas para el colesterol, los triglicéridos y la hipertensión, fue el preámbulo para que don Obdulio iniciara el nuevo día y especialmente el de este pasado jueves 28 de agosto dedicado a los adultos mayores que tienen la fortuna de ser abuelos y a quienes con un retraso involuntario les envío un afectuoso abrazo y mis mejores deseos de que la hayan pasado muy felices.

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