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El diablo

SAPIENZA

El diablo no siempre fue el personaje siniestro que es hoy. Fue creado como un bello y poderoso ángel que dirigía la alabanza de Dios. Era tal vez el más hermoso de los ángeles, pero el orgullo y la soberbia le hicieron desear que la alabanza se le brindara a él y no a Dios. Incitó a una tercera parte de los ángeles a unírsele en una revuelta contra Dios y fueron desechados del cielo. Desde entonces es enemigo de Dios y se opone a los planes divinos para el ser humano. Así, cuando el hombre fue creado, el propósito del diablo y sus demonios fue el de hacerlo pecar para apartarlo de Dios. Lo logró con Adán y Eva y desde entonces procura llevar a la perdición a todos cuantos puede. Para ello se disfraza de ángel de luz y presenta siempre de forma agradable su propuesta pecaminosa. Para hacerlo atractivo, Satanás, así se llama, presenta siempre la cara hermosa del pecado, rara vez sus consecuencias. La primera técnica para triunfar es la misma que utiliza hasta el día de hoy: desacreditar la Palabra de Dios. "¿Con qué Dios ha dicho…?" cuestionó en aquel entonces a Eva, y hoy sigue poniendo en tela de duda lo que Dios ha dicho. Satanás, aunque es un ser espiritual horrible, presenta sus incitaciones como algo hermoso. Así vemos que tomar licor es algo divertido, que a las niñas buenas que practican sexo ilícito nunca les pasa nada malo, que el desfalco a la compañía no será descubierto, que las drogas llevan a la persona al éxtasis y que lo importante es ganar dinero sin importar cómo. Por eso Pablo decía que el diablo se disfrazaba como ángel de luz, es decir, presentando el pecado como algo inofensivo y divertido. El diablo, decía Jesucristo, no vino sino para hurtar, matar y destruir. Hurtar tu tranquilidad, tu salud, matar tus sueños, destruir tu vida, tu salud. Todo. Esto lo logra incitando a la gente al mal pues es un tentador, un homicida, el engañador. Pedro decía que es como un león rugiente que anda buscando a quien devorar. El diablo es el causante de mucha de la maldad que hay en el mundo, pero su fin está escrito. Será lanzado en el lago de fuego y azufre que arde por toda la eternidad; serán lanzados él, sus demonios y quienes deseen seguirlo en esta vida. En todo el relato bíblico, quien más habló del diablo fue Jesús.