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El dinero nunca sobra pero...

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Un refrán popular reza que "el dinero nunca sobra" y se aplica como referente para establecer que por mucho que se tenga siempre es bienvenido, pues igual, con él se resuelven problemas, en este caso de tres mil 234 colonias de importantes ciudades donde los índices de la criminalidad son en verdad alarmantes.

en tal sentido, el hecho de que la federación canalice dos mil 400 millones de pesos a los estados convulsionados por la delincuencia, seguramente serán útiles en el desesperado intento del gobierno por revertir la realidad de la violencia criminal.

En la medición y asignación de recursos aparecen de Sinaloa las ciudades de Ahome, Salvador Alvarado y Culiacán con promedios peligrosos arriba de la media, que se incluyen en la aplicación de programas cuya premisa es abatir las altas tasas de violencia.

Como sería de esperarse, los apoyos fiscales para combatir los estragos del crimen, aunque no lo dice, se proyectan no estrictamente para dotar de capacidad de fuego, aumento de personal, tecnología y capacitación, sino desde un enfoque eminentemente social, al menos es lo que se entiende de los comunicados oficiales.

Se saluda la intención del gobierno federal, pero habría que decir que en tanto esos esfuerzos que se realizan y palidecen ante la gravedad del fenómeno, no sean aparejados a eficientes estrategias operativas contra el hampa que asola a amplias zonas del país, los resultados serán, como hasta ahora, muy pobres.

Sinaloa, por hablar de lo que consta a la sociedad, su gobierno estatal, amen de lo que aporta el federal, en los últimos años ha efectuado impresionantes cuanto millonarias sumas para contrarrestar los efectos de la violencia, que hasta en la actualidad, aunque se ha reducido y su incidencia sigue siendo escandalosamente alta.

Y es que entre los diferentes niveles de gobierno no parece haber una coordinación de acciones que produzcan resultados, más allá de estadísticas engañosas, pues las políticas públicas de uno y otro son tan dispersas como ineficaces.