Opinión

El fin de un gigante

Por: Marco Antonio Berrelleza

En abril de 1524, 10 buques y tres carabelas navegan sobre las aguas del Océano Índico. Al llegar cerca de la India el cielo estaba extraordinariamente tranquilo.

Sin embargo, intempestivamente las aguas se agitan, estrellándose con furia contra las embarcaciones.

Los tripulantes, con el terror reflejado en sus rostros, corren en todas direcciones, buscando escapar de los seres malignos que, según ellos, habían caído sobre las naves.

El cielo seguía extraordinariamente tranquilo, sin nubes y sin aire que presagiaran tormenta.

Un hombre de 78 años, fuerte y vigoroso, de enorme barba blanca, con la mayor tranquilidad del mundo, pero con voz de trueno, les grita: “¿Qué os asusta? ¡Es el mar que tiembla ante vosotros!

En efecto, se trataba de un terremoto submarino.

Aquel hombre era una leyenda de los mares.

Al llegar a su destino, muere el 25 de diciembre de 1524, en la ciudad de Cochim.

Vasco de Gama había nacido en el puerto de Sines, al sudoeste de Portugal, en 1469. Descendiente ilegítimo de Alfonso III, rey de Portugal, su carácter fuerte y decidido, inclaudicable ante las adversidades, muy joven lo llevaron a los mares africanos, en los que pronto se convirtió en uno de los hombres de mayor valía para el imperio portugués.

Eran los tiempos en que los portugueses viajaban costeando al continente negro para encontrar una ruta hacia las Indias.