Opinión

El fin del negocio cañero

LOS MOCHIS
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Por: Redacción

El fin del Ingenio Los Mochis parece haberse escrito luego de que los productores de caña iniciaron los rastreos de los cultivos por la falta de pago de renta de la factoría, que no cuenta con los más de 40 millones de pesos para saldarles las cuentas. Del domingo a la fecha, van alrededor de mil 200 hectáreas de caña rastreadas de poco más de 5 mil establecidas de ese cultivo por la compañía azucarera. No se han destruido más porque el terreno está húmedo. Pero eso no tiene marcha atrás. Además, otro signo de la quiebra de la factoría es que tampoco les paga a los obreros que ayer de nueva cuenta se volvieron a manifestar bloqueando la calle Gabriel Leyva, una arteria importante de la ciudad, lo que ocasionó trastornos en el tráfico vehicular. A estos se les debe 11 semanas de salario, lo que agrava la situación de las familias de los trabajadores.

Ante esta situación, el presidente de la empresa, Alejandro Elizondo Macías, no ha fijado su postura tras haber hecho el compromiso de que el 20 de septiembre pagaría esos adeudos. El planteamiento lo hizo en una reunión con el gobernador Mario López Valdez, que tomó decisiones para salvar la industria, aunque le generó ciertas críticas porque se interpretó que eran más para favorecer al empresario.

Elizondo no cumplió en la fecha pactada, por lo que los productores tomaron acciones para recuperar sus tierras, pero a los obreros sólo les queda la manifestación pública para no meterse en mayores problemas.

Sin embargo, ya es hora de que Elizondo defina el camino que va a seguir con su empresa para que los obreros y a otros a quienes también les debe "sepan a qué tirarle". Ya sale sobrando, en estos momentos, ubicar las causas de la situación de insolvencia de la empresa. Si fue una pésima administración, si fue la caída de los precios del azúcar, si fue las pugnas de los socios, eso ya al parecer no tiene remedio.

Lo menos que se espera es que el final de la empresa sea digno, saldando las cuentas y la historia pondrá a cada quien en su lugar.