Opinión

El mejor regalo para este fin de año

Por: José Martínez Colín

Para saber. Al terminar un año y comenzar otro, el Papa Francisco nos invita a detenernos frente al pesebre, para dar gracias a Dios por todas las bendiciones que hemos recibido.
En un mundo que parece sólo valorar la riqueza y el poseer, mirar el pesebre nos invita a revalorar la humildad, la sobriedad y a renunciar a querer figurar.

Para pensar. En estos días navideños ha circulado por las redes un simpático video para concientizarnos de los grandes bienes que tenemos.
Comienza con un señor que se despierta en su cama todo envuelto en papel de regalo de Navidad. Se quita el papel y se alegra de tener vida. Su esposa también está envuelta en papel, otro regalo. En eso llegan sus hijos envueltos: ¡qué gozo tener hijos! Luego va al apagador de la luz eléctrica envuelto: se maravilla que puede encender y apagar la luz cuando quiere. Lo mismo sucede con los grifos de agua y la regadera envueltos, se entusiasma de hacer llover y poder bañarse.

Para vivir. Además de tantos bienes, la Navidad nos recuerda uno más valioso: Dios nos envió a su Hijo para ser perdonados y salvados. Y lo hizo en la pequeñez y fragilidad de un recién nacido. En Jesucristo, Dios no se disfrazó de hombre, se hizo verdadero hombre para estar cerca de los que se sienten perdidos, avergonzados, heridos, desconsolados, para que el pecado, la vergüenza, el desconsuelo, no tengan la última palabra en sus vidas. El pesebre nos trae la luz que hace brillar en cada persona la dignidad para la que fue creado. Mirándolo nos encontramos con José y María. Pidámosles nos enseñen a ser agradecidos ante Dios y no perder la alegría de la Navidad.