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Opinión

El niño y sus Tomateros

¡INGENIO Y FIGURA!

Por: Filiberto Inzunza

Mamá, -el niño de alrededor de 5 años.  La mamá responde. -Mande-. El niño: “No quiero ser Tomatero”. ¿Por qué?, pregunta la madre. “Porque pierden”. ¿Y por eso estás llorando? El niño asienta con un movimiento de cabeza y suelta el llanto con sus infantiles lágrimas. Es un corto video que circula en las redes sociales y que da a la reflexión. El dolor desde pequeño, al conocer que su equipo Tomateros de Culiacán ha sido eliminado por Charros de Jalisco en el beisbol de la MexPac. Los guindas se quedaron a medio camino de revalidar su título de monarca.

Esa es la pasión que se vive en cualquier deporte. En este caso el beisbol, que hace sufrir al pequeño aficionado. Es el amor, el delirio que se siente por una franela.

Un frenesí que lo atrae en la misma cultura deportiva. Y lo vive junto a sus padres, que son el ejemplo de ello, cuando los acompaña al estadio para estar presente en el juego. Ahí vive también esa vehemencia.

Colofón. Y a propósito de curnes, sexus, fritiyis, -traducción- “Hoy es un bonito día para decir: Te amo”. ¡Ai´sí! Pero al pequeño se le olvidará pronto este trago amargo. Así como a sus señores padres, que lo están guiando en el medio deportivo, pero al mismo tiempo, su cariño y amor por los colores guindas. Esa ternura del pequeño muchas veces se torna en regocijo. Una alegría inmensa cuando ve que sus papás celebran la victoria. Eso es la vida misma. La tristeza y el júbilo. Y así seguirá siendo, por los siglos de los siglos.