Opinión

El pasado como espejo; contra el "deber de confiar"

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Por: José Carreño Carlón

Ya se sabe que toda obra intelectual o artística que se propone reconstruir el pasado termina dirigiendo sus mensajes al presente. Igual lo hace la literatura o el cine cuando proponen imágenes o escenarios de futuros posibles: el mensaje, las lecciones o las situaciones mismas terminan anclando en lecturas de la actualidad.

La reflexión puede aplicarse a una efeméride como la de ayer, del inicio de la Independencia. Pero la verdad es que la inquietud me surgió en estos días en que le he echado un vistazo a los textos de y sobre José Revueltas que el Fondo de Cultura Económica publicará en las próximas semanas para conmemorar, el próximo 20 de noviembre, el centenario del nacimiento de este grande de nuestras letras.

No faltan los analistas de la obra de Revueltas que le atribuyen aquella intención o al menos aquel efecto a "Los errores", su enorme thriller político policíaco, que recrea en paralelo el ambiente criminal y las vicisitudes del Partido Comunista Mexicano de los años treintas del siglo pasado, vistos como mensajes, lecciones o espejo para el presente desde el que fue escrito y publicado: finales de los cincuentas y principios de los sesentas.

¿En las mismas?

Con lo profundo que pudieron verse los cambios entre el México agitado del Maximato callista, arrastrado por la secuela de la Gran depresión del 29, y el México del Desarrollo Estabilizador, que crecía a altas tasas y mantenía una estabilidad política entre aparatosas represiones cíclicas (1958-1968), buena parte de la lectura o de la recepción de esa obra le atribuyó a su autor el propósito de dejar ver que los comportamientos y la cultura política de la izquierda seguía más o menos en las mismas, entre los 30 y los 60 del siglo pasado.

Y aquí la pregunta es si, más allá de los fastos conmemorativos de los centenarios de tres grandes de nuestras letras: Octavio Paz, Efraín Huerta y José Revueltas, sus re lecturas y recapitulaciones de sus trayectorias y legados nos han traído o no mensajes, lecciones o simples espejos del presente actual, referido ya a esta segunda década del siglo XXI. Es decir, si bajo las grandes transformaciones de estos cien años, siguen sin cambiar, por ejemplo, los comportamientos y los reflejos de los caudillos y las camarillas culturales y si sigue habiendo algo de cíclico o de repetitivo en los periodos de auge y autodestrucción de la izquierda mexicana.

Gracias a la buena disposición de Ediciones Era, el Fondo de Cultura Económica publicará una nueva edición de Los errores, que podría aspirar a ser la que deje atrás en definitiva los descuidos de la primera edición del Fondo, que llevaron incluso a bromear con la especie de que el libro debió llamarse "Las erratas". Lectores exigentes han encontrado otros gafes en las sucesivas rediciones de Era.

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¿Hilo conductor?

También, gracias a Era, el Fondo publicará una antología de narrativa, ensayo y evocaciones, así como una colección de poemas de este autor fundamental de nuestras letras y actor imprescindible de nuestra vida pública. A ello se unirá una biografía iconográfica, un conjunto de investigaciones y ensayos sobre "Los errores (y los aciertos) de Revueltas"; otro volumen con evocaciones de compañeros del oficio literario, de la militancia política y lectores y analistas de su obra, más los dos libros más reconocidos sobre la trayectoria y la obra del escritor: "José Revueltas: una literatura del 'lado moridor'", de Evodio Escalante, y "El árbol de oro: Revueltas y el pensamiento ardiente", de Phillippe Cheron.

El epígrafe de éste último podría ser un hilo conductor para una lectura esclarecedora del presente en la obra del Revueltas centenario. Es de "El mal o el drama de la libertad", de Rudiger Safranski, este filósofo alemán que nos presentó Chema Pérez Gay en "Nexos" hace un par de años, sobre nuestras dificultades para identificar el mal que hacemos y el que nos hacen y sobre nuestro incumplido 'deber de confiar', esa "pequeña luz en medio de las tinieblas.

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