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Opinión

El pasado jueves fue Thanskagiving

LA VIE ENROSE

Por Ana en Rose

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audima

Sé que para algunos será una práctica muy whitexican, ya que realmente en México ni siquiera es día feriado, mientras que en Estados Unidos puede llegar a ser hasta más significativo que la Navidad.

En mi opinión, aunque los orígenes del festejo pueden no tener mucho que ver con cómo se celebra hoy en día, es un día que se resume en una palabra: gracias. 

Por eso, el jueves hice una dinámica en mi Instagram preguntando ¿de qué son agradecidos hasta hoy? 

De las personas que participaron, caí en cuenta que todas son agradecidas de las cosas más simples de la vida. A nadie se le ocurrió contestar que eran agradecidos de su carro del año, de su vestido nuevo o su  celular más actualizado.

La gente contestó cosas como su familia, su pareja, su salud (o la de sus familiares), de contar con todas sus extremidades, de sus amigos y demás. 

Siento que esa es la gran importancia del día de Thanksgiving. Ponerle pausa a todas esas cosas tan insignificantes a las que les damos tanta importancia que hasta nos quitan el sueño y nos agobian por semanas enteras, y dar gracias por las cosas que sí contamos, esas cosas que al final de cuentas no son lujos que nos regala la vida. Porque nada es garantizado. No es garantizado tener trabajo ni tener salud, ni contar con los familiares que tenemos, y aún así, muchas veces no pasamos más de tres minutos en pensar en ellos, de decirle a las personas que las queremos, que damos gracias de estar como estamos a pesar de todo aquello que gira en el mundo. 

A lo que quiero llegar es que, al final de cuentas, siempre habrá algo que agradecer. Puede ser la cosa más insignificante, el detalle más mínimo como que el clima el día de hoy está más a gusto que ayer o que pudimos dormir en paz toda la noche y sobre todo… despertar. 

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Por eso, a pesar de no ser gringos, yo doy gracias. Algo que debería de hacer todos los días. Gracias por poder seguir estudiando aunque sea a distancia, gracias por sentirme bien, gracias por la gente que me rodea, gracias a ustedes que leen mis choros mareadores, y simplemente gracias porque nunca va a estar de más agradecer.
Ana en Rose.

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