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El primer sábado

JAQUE MATE

"Que los ricos disfruten los sábados sin tanto pobre estorbando en sus calles."

Anónimo

Este sábado pasado tuvo lugar la primera prueba del nuevo Hoy no Circula en la ciudad de México. Cientos de miles de personas se quedaron sin circular: muchos por tener autos de más de 15 años; otros, por no haber podido hacer la nueva verificación que les permitiría circular dos sábados al mes.

Yo no estuve en México, pero las mediciones de calidad del aire fueron bastante buenas. Solamente hubo dos registros superiores a los 50 puntos en ozono (donde empieza la calificación de regular) entre 3 y 4 de la tarde en el centro de la ciudad. El resto del día todas las mediciones fueron buenas, aunque a lo largo de la semana, en esta temporada de lluvias, el aire ha estado inusitadamente muy limpio.

Las mediciones no sorprenden. Las autoridades insistieron en imponer las nuevas restricciones en unos cuantos días para disminuir el costo político, pero también para no dar tiempo a los afectados de tomar medidas para defenderse. De hecho, el sistema está hecho para impedir que la gente se defienda. Al prohibir la circulación de autos viejos todos los sábados se evita que la gente haga lo que hizo cuando por primera vez se estableció el Hoy no Circula: comprar un auto viejo adicional. Todos ahora dejan de circular los sábados. Comprar un nuevo viejo no ayudará gran cosa.

Nadie ha medido el costo que la prohibición está teniendo para la población de clase media baja, esa que la secretaria capitalina del ambiente Tanya Müller desprecia porque no ser suficientemente "pobre", esa que ha hecho esfuerzos enormes para adquirir un auto viejo y que ahora encuentra que no lo puede usar ocho días de cada 30, un 26 por ciento de los días del mes. Para muchos el golpe implica perder oportunidades de trabajo o de convivencia familiar todos los sábados.

Los más beneficiados son los ricos, los que pueden tener un auto nuevo que circule todos los días. Ya no tienen que aguantar que personas con menos recursos ocupen valiosos espacios en las calles los sábados. La otra beneficiada, por supuesto, es la industria automotriz.

El programa, sin embargo, tiene un costo político. No se puede prohibir el uso de un vehículo tantos días al mes sin esperar molestias, críticas y un voto en contra. Los primeros días todos los políticos involucrados le dejaron el costo al jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera. Poco a poco han empezado a surgir otras voces para compartir la responsabilidad. Juan José Guerra, secretario federal del ambiente, del Partido Verde, ya se apuntó, aunque el gobernador priista del estado de México, Eruviel Ávila, pidió una mayor comprensión hacia quienes han sido afectados. El nuevo presidente del PRI en el Distrito Federal, Mauricio López, quien en realidad representa a la Secretaría de Gobernación federal, ha apoyado el endurecimiento del Hoy no Circula. El doctor Mario Molina ha respaldado el retiro de autos viejos, pero ha dicho que se necesita más, en particular una política decidida de ampliación del transporte público, para que la medida pueda tener éxito.

El PAN del Distrito Federal, encabezado por Mauricio Tabe, se ha convertido en la única fuerza política que se opone abiertamente al nuevo programa. Pero en lugar de promover cierres de calles, ha divulgado un formato legal para que la gente promueva amparos.

Yo he hablado con todas las partes, pero mi posición no ha cambiado. Las prohibiciones son injustas, afectan mucho a unas cuantas personas y limitan la libertad personal. Hay medidas mucho más justas y eficaces para reducir la contaminación, pero los políticos de talante autoritario siempre se inclinan por las prohibiciones. El programa ha tenido éxito un sábado. En el mediano y largo plazo acumulará consecuencias negativas.

Marcha gay

En la ciudad de México fue el 28 de junio. En Madrid cientos de miles de personas se congregaron este sábado 5 de julio entre Atocha y las Cibeles para conmemorar el día del orgullo homosexual. La marcha de Madrid es una fiesta conmovedora y sumamente divertida.