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El primero de muchos negocios

ALGO DE NEGOCIO

Luis Videgaray estudió economía en el ITAM. En ese tiempo uno de sus maestros fue Pedro Aspe, exsecretario de Hacienda con Salinas. Aún como estudiante, su maestro lo incorporó como asesor en la Secretaría hasta 1994 cuando se recibió. Continúo como asesor ahora en la Secretaría de Energía con Jesús Reyes Heroles en la administración de Zedillo. Cursó el doctorado en el MIT en Estados Unidos. Su tesis fue, la respuesta fiscal a los choques petroleros.

En 1988 se incorpora como socio-director de la empresa de Reingeniería Financiera fundada por Aspe de nombre Protego, la misma que anunció el gobierno estatal que contrataría para arreglar las finanzas de nuestro estado. En 2005 se encargó de reestructurar la deuda del Estado de México. Así fue que conoció al hoy presidente de México y lo demás es historia.

Emilio Lozoya es hijo del exsecretario de Energía con Salinas y tiene el mismo nombre que su padre. Trabajó también en Protego donde conoció a Videgaray. Después fue miembro de OHL, una constructora de origen español que lo mismo construye carreteras que hospitales. Esta empresa construyó durante el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México, el Aeropuerto de Toluca, el Viaducto Bicentenario y el Circuito Exterior Mexiquense. Al arranque de esta administración, Lozoya fue nombrado director general de Pemex.

A finales del 2012, Lozoya se integró al equipo de transición de Peña Nieto, con lo cual renuncio a OHL. Dentro del directorio de esta empresa estaban Carlos Ruiz Sacristán, exdirector general de Pemex en 1994 y Federico Reyes Heroles, hijo del exsecretario de Energía con Zedillo. Cuatro meses después de asumir la dirección de Pemex, OHL se adjudicó de manera directa la instalación y construcción de una planta de cogeneración de energía eléctrica en Tamaulipas, mediante el esquema de responsabilidad compartida, el pequeño detalle es que no dijeron el monto de esta.

Pero ese negocio no es el importante. Los Ramones es un proyecto de gasoducto que va de Tamaulipas a Guanajuato, pasando por Nuevo León; su costo será de unos 2 mil 500 millones de dólares. A finales del sexenio de Calderón no se dio el resultado de la licitación de la segunda parte de Los Ramones. El motivo, se consultó con el equipo del nuevo gobierno que entraría, que pidieron se detuvieran el fallo. Finalmente se declaró desierta la licitación. La única empresa que entregó una propuesta económica fue GDF Suez (Francia), en sociedad con la española Enegás.

Después anunciaron que el gasoducto Ramones II se dividiría en Ramones norte, con una inversión de 1 mil 052 millones de dólares con 441 kilómetros y, Ramones Sur, con un costo de 795 millones de dólares y 795 kilómetros. En pocas palabras, dividió la licitación original de mil 800 millones en dos.

Un mes y medio después de tomar la nueva dirección en Pemex, se adjudicó de manera directa la construcción del gasoducto de esta manera: Ramones sur para GDF Suez (Francia), la única que presentó propuesta económica y que no se inconformó por declarar desierta la licitación en sociedad con TAG

Pipelines; y Ramones norte a TAG Pipelines, esta empresa es una compañía no paraestatal, no es auditada por la Auditoría Superior de la Federación, pero sus accionistas son dos filiales de Pemex constituidas en las Islas Caimán. En pocas palabras, una sociedad anónima pero de Pemex.

El socio de TAG Pipelines en el proyecto es Gasoductos de Chihuahua, una filial de la empresa Lenova antes llamada Sempra, ¿y quién creen que es su director? Carlos Ruiz Sacristán. Dos semanas después de la adjudicación se anunció que Gasoductos de Chihuahua, o sea Sempra o Lenova, compraban las acciones de TAG Pipelines y la empresa contratada para armar todo lo financiero del proyecto fue Protego de Pedro Aspe. En pocas palabras, se compró un boleto de lotería entre dos y una vez que se sacaron el premio, el otro le vende su parte del boleto antes de cobrarlo.