Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

El programa del sexenio

LOS MOCHIS

Miles de habitantes de la zona norte acudieron a San Blas, El Fuerte, para solicitar apoyos y resolver sus problemas en el programa Gobierno en Movimiento que el gobernador Mario López Valdez realiza desde el inicio de su mandato.

La multitud de ciudadanos que asistieron al evento demuestra que al entrar a su cuarto año de gobierno, el gobernador Malova le atinó en instrumentar el programa que está más vivo que nunca.

Asi como en otras sindicaturas de Sinaloa, a donde se ha llevado el programa, San Blas amaneció ayer con ríos de gente en las calles que se aglomeraron en el estadio de beisbol Gonzalo Villalobos.

Ahí, los funcionarios de los tres niveles de gobierno, pero principalmente los estatales, recibieron peticiones de los habitantes, sobre todo de estratos sociales de nivel bajo, sobre los principales problemas que padecen.

Además, personal de las dependencias entregaron diferentes apoyos (despensas, cobijas, artículos deportivos, atención médica, etc) a cientos de gente que salió contenta porque los asistieron.

Otros salieron con la promesa de apoyo porque sus problemas tienen tratamiento distinto.

Sin lugar a dudas, si el programa beneficia al gobernador Malova porque le da la oportunidad de sostener su popularidad y de mantener el discurso de que encabeza un gobierno cercano a la gente, también es cierto que el ciudadano se ve beneficiado con los apoyos que recibe.

En pocas palabras, el programa le da a unos y a otros. Sin embargo, el gobernador Mario López Valdez tendrá que corregir algunas situaciones para evitar que los señalamientos y las frustraciones de algunos sean aprovechados por los adversarios para criticarlo y finalmente descarrilar el evento del sexenio.

En principio, algunas actitudes y expresiones tendrá que guardarlas porque en igual de causar gracia, provoca indignación a quienes deja en rídiculo y los que están presentes, nada más que nadie se atreve a decírselo. Pero el silencio de sus principales colaboradores, en lugar de hacerle un bien, le hacen un mal.