Opinión

El reclamo de la naturaleza

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Por: Redacción

Los embates del fuerte oleaje provocado por el huracán Norbert, en las costas de Sinaloa, ha provocado daños considerables en playa Las Glorias (Guasave), en Alatata (Navolato), en Teacapán (Escuinapa) y hasta en la Zona Dorada de Mazatlán, todos destinos importantes en los que se han invertido considerables cantidades de recursos para fortalecer la infraestructura turística que hoy está en riesgo, sin dejar de lado el desplome de varias residencias, cuyos dueños nunca pensaron que serían alcanzados por el agua.

En ninguno de los sitios turísticos han surgido explicaciones contundentes, mucho menos convincentes de lo que está pasando con el embravecido mar que parece reclamar su espacio justo en este momento en que un fenómeno meteorológico avanza lentamente por el océano Pacífico, lo que mantiene a los afectados muy preocupados por no poder recuperar nada de lo invertido.

Sin duda, en los próximos días irán surgiendo señalamientos, ese reparto de culpas que nunca faltan en estos casos, pero también saldrá a flote ese clamor de ayuda, de una pronta evaluación de daños y de acciones de parte del gobierno federal para evitar más devastación, pues no sólo se trata de pérdidas en infraestructura turística, también hay cuantiosas pérdidas en viviendas y riesgo permanente para pobladores que observan con temor el avance del mar.

Por fortuna, ya se hizo oficial la visita de especialistas de la Dirección General de Puertos y del Instituto Mexicano del Transporte, quienes estarán en la entidad la próxima semana para evaluar los daños y realizar estudios que permitan saber con certeza la viabilidad de algunas obras para contener el oleaje y frenar la erosión.

Mientras tanto, será necesario que las autoridades locales, en cada municipio, realicen lo necesario para salvaguardar vidas humanas como prioridad, pues ante la fuerza del mar sería irresponsable permitir que la población se introduzca al mar, aun cuando sea para tratar de recuperar algunas pertenencias, pues en casos como el de Guasave, se ha visto una tenue acción del personal de Protección Civil.