Opinión

El resbaladero

BANDERA

Por  Rodolfo Peña Farbel

Desde que México logró separarse de España, los ingreses advenedizos que llegaron a América un siglo después de los españoles, venían ansiosos de quitar posesiones a España, como piratas innatos.

Por eso favorecieron la independencia de sus colonias, que, como niños indefensos, serían fáciles dominar. Con ese fin, enviaron a México a Joel Poinsett, verdadero fundador del sistema político que tenemos, ayudado por las sectas masónicas, que inculcaron aquí la obsesión de subordinarnos a Estados Unidos, como imperiosa necesidad a la que se hizo costumbre acatar todos nuestros gobernantes, fuera de la Ley y de la razón.

Ese es el fondo del fracaso de nuestro sistema político. De ahí deriva la cadena de farsantes y traidores que han tenido acceso al mando supremo en nuestros Gobiernos, entre los cuales hubo muchos mediocres y muchos pésimos y algunos que fueron los peores, extremadamente perniciosos porque, al consolidar y confirmar nuestra dependencia de Estados Unidos, nos empujaron decididamente a nuestra degradación política por EL RESBALADERO de nuestra humillación ya hecha costumbre ante Estados Unidos.

Entre esos execrables traidores están los siguientes: Antonio López de Santa Anna, Valentín Gómez Farías, Juan Álvarez, Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada, José María Iglesias, Victoriano Huerta, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán, Ruiz Cortines, López Mateos, Echeverría López Portillo, De Lamadrid, Peña Nieto, Salina y López Obrador. Horrenda retahíla de rufianes psicópatas, perjuros, unos más y otros menos. 

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