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El respeto que debe Pucheta

El alcalde y sus colaboradores parecen no entender a los comunicadores, que no están ahí para adular a su administración, sino para informar a los ciudadanos sobre las acciones y decisiones del gobierno

El alcalde Fernando Pucheta Sánchez se jacta continuamente de respetar la labor de los periodistas, pero no se cansa de referir el escaso salario que reciben los comunicadores para, según él, atacarlo. Ya es una anécdota de antología lo que en su acostumbrado vocabulario florido dijo a micrófono abierto durante su reciente cumpleaños. Se le ocurrió referir que por ahí había quienes por 2 centavos que le pagan, están dispuestos a lanzarle caca (por decirlo de una manera más decorosa).

No es raro por parte del alcalde. El funcionario Miguel Ángel Benítez, quien a pesar de haber trabajado en los medios de comunicación, agredió a una reportera que intentaba cubrir una reunión de vecinos inconformes con las obras del Ayuntamiento. El funcionario obstruyó el paso a la periodista e intentó arrebatarle el teléfono con el que documentaba sus respuestas cuando le cuestionó las razones por las cuales le impedía hacer su trabajo.

Obvio, Benítez lo negó y en la discusión no entendía que la periodista intentaba ingresar a un edificio público para atestiguar una reunión con funcionarios públicos sobre un tema que era de interés público.

A los reclamos de respeto, el funcionario solo respondió con negativas. Luego vendría la del alcalde, quien en un programa de radio reprochó las críticas de algunos comunicadores.

“No estoy de acuerdo, pero lo respeto, porque sé que de algo tienen qué vivir.”

El alcalde y sus colaboradores parecen no entender a los comunicadores, que no están ahí para adular a su administración, sino para informar a los ciudadanos sobre las acciones y decisiones del gobierno, para ser el medio para la rendición de cuentas y señalar aquello que se debe resolver.

Que la crítica incomoda a quienes se empecinan a hacer mal las cosas y no acatar las demandas ciudadanas. El llamado es a la reflexión, al respeto y la mesura.