Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

El rumbo de la India

La India es un país que a pesar de su distancia geográfica, tiene muchos valores comunes con México. Es cada vez más fuerte en el ámbito internacional, regional y local. Como potencia emergente ha tenido un desempeño excelente. Hoy, busca un rumbo de desarrollo alternativo. La actualidad se presenta como una oportunidad para dibujar senderos distintos a los tradicionales. El camino no será fácil. Es un hecho que el peso milenario no se podrá cambiar de un día para otro.

En nuestro número 16 de Foreign Policy, el embajador Julio Faesler nos hace un magnífico relato sobre el último proceso electoral de la India, país en el que la embajada mexicana estuvo a su cargo en un periodo sustancial de la relación bilateral. Me permito compartir con ustedes algunas líneas con la intención de que en unas semanas más, puedan leer la versión completa en el ejemplar de junio-julio.

Las elecciones que tuvieron lugar en días pasados en la India, país de mil 200 millones de habitantes y un padrón de país de 814.5 millones, son los comicios más extensos del mundo. Las elecciones se dieron este año en nueve etapas entre el 7 de abril hasta el 12 de mayo. Se eligieron 543 diputados a la Lokh Saba, Cámara Baja del Parlamento, que se renueva cada cinco años y también al gobierno. Concurrió el 66.4% de los empadronados. Compitieron 8 mil 251 candidatos, incluyendo 668 mujeres. Los resultados finales anunciados el 16 de mayo indican que el BJP (Partido Nacional de la India) obtuvo con 39% de los votos 336 curules, mientras que el Partido El Congreso con 23.4% de los votos, 59. El más bajo de su historia.

Las elecciones despertaron un interés especial en la población y en el extranjero pues estaba de por medio, el modelo de desarrollo que el país debe emprender. Las elecciones generales de abril-mayo producirán con el primer ministro Narendra Modi, un importante cambio de rumbo en las políticas de desarrollo de la India. Prometió fortalecer al país impulsando industrias para la creación de empleos. Se prevé un ajuste en los programas sociales que favorezcan más a las comunidades hindúes. Se buscará abrir la economía a las inversiones extrajeras, incluso las chinas; para esto, dará facilidades aligerando los requisitos y trámites burocráticos. Ello atraerá inversiones extranjeras en áreas de infraestructura, donde la ampliación de la red carretera tendrá prioridad. Además, se tomarán medidas dirigidas a satisfacer las demandas de consumo de la clase media.

El nuevo gobierno comenzará a partir del 26 de mayo. Realizará una política exterior dirigida por criterios económicos. La diplomacia debe estar enfocada a tener un mayor número de tratados comerciales y menos estrategias. Se advierte también un gran interés en el escenario mundial. Modi ha declarado seguir una política firme en sus tratos con Pekín en una agenda que ha venido cargándose a lo largo de los años cincuenta. Por otra parte, las relaciones con Islamabad no serán fáciles y no tolerarán acciones que atenten contra la seguridad de la India. Además, el nuevo giro será bien recibido por países que deseen invertir pues representa un área de vastas oportunidades en lo industrial y tecnológico.

Julio Faesler hace un recuento detallado del proceso electoral y los asuntos internos del país. Nos comparte una síntesis excelsa de sus relaciones regionales con el exterior. No son sencillas. Se complican en especial, con sus vecinos inmediatos, como China, Paquistán, Nepal, Bangladesh, Bhutan, Myanmar y Sri Lanka. Con Paquistán, sobra la dificultad. Desde la independencia en 1947, Jawajarlal Nehru proyectó un papel de influencia para la India dentro del Tercer Mundo, en el trato con sus vecinos y en los grandes horizontes que visualizó para la ONU. El reto actual es de doble vía: interno y externo. El cambio de gobierno buscará respuestas respectivas a cada tema.