Opinión

El sello del feltonismo

ACENTO
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Por: Jorge Luis Lozano

El caso de las bancas podría definir muy bien el sello característico que está imponiendo el gobierno de Carlos Felton González: El trato en lo oscurito para sacar adelante los intereses particulares, un desapego a la rendición de cuentas y un cabildo sometido a las decisiones tomadas desde la presidencia.

Al margen del hecho de que en materia de urbanismo, una de las cosas que más urge a Mazatlán es acabar con la contaminación visual, el Ayuntamiento autorizó la instalación, de al menos, cien bancas publicitarias en las principales calles, avenidas y zonas deportivas.

La administración municipal ha mantenido una cortina de opacidad en torno al tema.

Los funcionarios de primer nivel, incluido el presidente municipal, sostienen que no saben el nombre la empresa a la cual le fue autorizada la instalación de las bancas, sino que tampoco hablan de la supuesta retribución económica que recibirá por el uso de la vía pública.

La información se le niega a los medios de comunicación y los integrantes del cabildo por igual.

Tal es la opacidad que se pretende mantener en ese tema, que los regidores han tenido que emprender, por voluntad propia, una investigación para conocer los detalles.

El caso contiene varias aristas que preocupan a la opinión pública: Los convenios particulares se pudieran estar haciendo desde la presidencia municipal al margen de la opinión de los regidores y las necesidades urbanísticas de Mazatlán.

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También está el ejercicio de una política de opacidad sin ninguna preocupación por la rendición de cuentas. Todo eso que en su campaña Felton González prometió acabar y cambiar en el municipio.