Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Elección no tan justa

NUESTRA OPINIÓN

Pues ahora resulta que quienes fueron en su momento aspirantes a dirigir la Auditoría Superior del Estado (ASE), prestaban sus servicios al Congreso del Estado, de acuerdo a la relación de pagos hechos por el parlamento.

De los 18 aspirantes, los que fueron seleccionados para la terna de donde habría de surgir el nuevo auditor del estado, también son de los principales prestadores de servicios al órgano legislativo.

Tanto el actual titular, Antonio Vega Gaxiola, así como los exaspirantes Pedro Tapia Arellano y Francisco Ames Cebreros, durante el 2012 y 2013 prestaron sus servicios profesionales al Congreso local.

En total se emitieron 124 facturas, por el monto de 6.6 millones de pesos a nombre de los despachos Chávez Ames y Cía., Vega, Prieto y Asociados, además de los particulares Pedro Tapia Arellano, Juan Antonio Vega Flores y Antonio Humberto Vega Gaxiola.

Esa información se encuentra publicada en la página del Congreso en la sección de Transparencia Legislativa.

Si bien es cierto que los pagos hechos por el Congreso local a sus proveedores son transparentes, el que de los mismos hayan surgido los tres seleccionados para competir por la titularidad de la ASE, hace pensar que el proceso no fue muy transparente que digamos.

Ante la polémica que ha causado la existencia de dichas facturas, Antonio Vega Gaxiola se deslindó del despacho Vega, Prieto y Asociados, argumentando que no forma parte del mismo, a pesar de que comparten oficinas.

Aun cuando se respetó la Ley Orgánica de la Auditoría Superior del Estado, el hecho de que tres proveedores del Congreso local hayan sido seleccionados de entre 18 aspirantes que cumplieron con todos los requisitos, da la sensación de turbiedad en el proceso.

Los diputados deberían de cuidar más esos detalles, ya que pareciera que el proceso realizado para elegir al nuevo Auditor Superior, fue mero protocolo.