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Embolsados

LOS MOCHIS

Las imágenes dantescas del paso del crimen organizado se resisten a desaparecer en la zona norte de Sinaloa, plaza disputada con fiereza en los últimos dos sexenios.

Ayer, como a fines del gobierno de Jesús Aguilar Padilla e inicios del gobierno de Mario López Valdez, aparecieron dos cuerpos de sujetos ejecutados tras ser torturados por los sicarios que los tiraron en la orilla de la carretera Internacional, entre Los Mochis y Juan José Ríos.

Los gatilleros los dejaron ahí embolsados y encintados, escena que remite a cualquiera a la época de la barbarie.

Los usuarios de la rúa federal, quienes residen en esta región y otras partes del país y el mundo, se alarmaron y aterraron, por lo que dieron aviso al centro de emergencia del Gobierno del Estado.

Estos dos asesinados son parte de los 93 sujetos ultimados en el mes de abril en Sinaloa, es decir, poco más de tres ultimados a diario.

Los encargados de seguridad del gobierno estatal podrán decir que los índices de homicidios han descendido, pero no son cifras optimistas.

Además, el resultado de la lucha contra la delincuencia organizada deja mucho que desear porque de los crimenes cometidos por sicarios no se esclarecen, mucho menos se les detiene.

Asimismo, los homicidios, como el ocurrido con los dos individuos embolsados, encintados y abandonados a un lado de la carretera Internacional, reflejan que los gatilleros siguen operando en la zona norte con total impunidad.

Recuérdese el hecho de fin de semana, en el que un sicario llegó a un centro educativo, ubicado en céntrico sector de la ciudad, y mató a un pintor, para luego hacerse "ojo de hormiga". Y así por el estilo.