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En la hora y lugar equivocado

LOS MOCHIS

Un enfrentamiento a balazos entre elementos de la Unidad Modelo de Investigación Policial y un grupo de sicarios en el Campo 4, El Fuerte, estuvo a punto de ocasionar una tragedia al personal de EL DEBATE: una bala perdida alcanzó la unidad en que viajaba una reportera, un reportero gráfico y el chofer sobre la carretera Los Mochis-El Fuerte. Por fortuna, la bala no atravesó el marco del vidrio frontal de la cabina en donde iban los empleados de esta casa editora, quienes se salvaron de milagro.

Ellos estuvieron en la hora y el lugar equivocado. Sin deberla ni temerla, cuando regresaban a la ciudad tras hacer una cobertura informativa en territorio fortense, estuvieron a punto de ser víctimas de la violencia que azota la región norte de Sinaloa. De hecho, el fenómeno no es exclusivo en esta zona, sino se ha extendido a lo largo y ancho de la entidad, como lo demuestra la masacre de 12 sujetos en San Ignacio. Esto significa una sola cosa: el recrudecimiento de la violencia en momentos en que los encargados de procuración de justicia y seguridad pública cantaban victoria por la disminución de los índices de delitos, principalmente de homicidios. El problema es mayor cuando en las refriegas, ya sea entre sicarios o policías contra gatilleros, puede caer gente inocente, dedicada al trabajo, como los reporteros y el chofer de esta casa editora. Esto es condenable porque nadie está ni se puede sentir seguro. Los agentes de la UMIP fueron atacados por los sicarios, quienes fueron sorprendidos cuando estaban operando en el camino de un canal que corre por el Campo 4. Los policías repelieron la agresión, por lo que los gatilleros se dieron a la fuga hacia un cañaveral.

La balacera alarmó a los pobladores y a los que pasaban en ese momento por la carretera Los Mochis-El Fuerte. Unos de estos eran el personal de EL DEBATE, con la consecuencia arriba señalada.

El lugar fue acordonado por elementos de los cuerpos de seguridad y del Ejército, quienes aparentemente detuvieron a tres de los sicarios.