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En paz…

MALICIANDO

Vámonos Maliciando saludando este domingo 11 de enero a los lectores de EL DEBATE de Mazatlán y de esta su columna, MALICIANDO, esperando estén bien y que disfruten el día.

UN FIN de semana muy diferente fue el que vivimos ante los dos tristes acontecimientos que nos embargaron por la partida de dos seres muy estimados y queridos, el doctor Rigoberto Lewis Rodríguez y la señora Marcela Judith González Güereña de Felton (QEPD).

AYER se ofició la misa con las cenizas de quien en vida fuera la distinguida señora Marcela Judith González Güereña de Felton, quien falleciera el viernes pasado en su residencia de El Cid, donde fue velada en su entorno familiar, encabezado por su hijos, Ernesto, Roberto y Carlos, y sus respectivas familias, así como a sus hermanos, los González Güereña. La misa se celebró en San Judas Tadeo, a cargo del padre Horacio Fernández, Rafael Martínez y el padre Juan Bautista Torres. Numerosos integrantes de la elite social porteña acudieron, así como políticos, empresarios, hoteleros y muchísimas amistades. Terminada la ceremonia, los hermanos Felton González y el sacerdote Horacio Fernández pasaron al sótano de San Judas Tadeo, donde fueron depositadas las cenizas de Marcela Judith González Güereña de Felton.

CON EL fallecimiento de Judith , "Yuyi", como de cariño se le conocía, son dos ya los hermanos que se les adelantaron a la numerosa familia de los González Güereña.

Al Rigo lo sepultaron en el Panteón Número 3 luego de un homenaje en el teatro Ángela Peralta y una preciosa misa que ofició un sacerdote xaveriano. El homenaje, muy emotivo por cierto. Tanto Raúl Rico como Enrique Vega, el cronista de la ciudad, y Juan José Rodríguez hicieron una semblanza muy sentida de la vida del artista, que nació y murió por el carnaval, como el mismo decía que iba a suceder.

EL ATAÚD fue colocado en medio del escenario con cuatro albos jarrones a los lados y una fotografía. Alrededor de la caja los músicos tocaron las canciones que más le gustaban al Rigo, Los papaquis, y esa que dice: "Se me hizo fácil/borrar de mi memoria,/a esa mujer,/a quien yo amaba tanto"… y esto fue llorar de tristeza por este gran amigo que se no fue y no lo volveremos a ver. Quién sabe si en la eternidad. ¡Si hay!

Una lluvia de confetis cayó desde lo alto del teatro, inundando de colorido el ataúd del Rigo, que debió estar feliz. Impresionante y numeroso el cortejo del Rigo, quien fue conducido por una carroza blanca y con la música de la tambora detrás de él. En esta ocasión, Los papaquis no se escuchaban con alegría, sino con tristeza. Parecía que lloraban también su partida. Adiós, Rigo.

CON EL virtuosismo de las flautas a cargo del Trío A Piacere, hoy inicia la temporada de seis conciertos dominicales de la Camerata Campbell, bajo la batuta del maestro Gordon Campbell. Los conciertos concluyen el 16 de febrero y serán a las 12:00 horas en el teatro Ángela Peralta, excepto el recital del virtuoso del piano Hermann Valdés, que será el 9 de febrero en Casa Haas, a la misma hora.

NOS VAMOS. ¡Hoy es día de ir al Rocamar! Pórtense bien, que en eso estamos… Ciao. MALICIA.