Opinión

ENRAMADA

Por  Enramada -

No llega el olvido. El presidente del Comité Municipal del PAN en Angostura, Ramón Alberto Urías, asegura que su partido en el municipio de Angostura no está muerto y es el número de votos del proceso electoral lo que tiene sonando al electrocardiograma. Reconoce que el activismo de su partido no ha sido muy participativo y pese a ello en los últimos días registraron el ingreso de 15 militantes más a las filas del blanquiazul. Sin embargo, la crisis que cruzan no solo los comités municipales, sino el comité estatal, ha generado al interior el desinterés y el resquebrajamiento del partido, que requiere de una reingeniería en general, con el cambio de la dirigencia estatal, que venga a reforzar a los municipales y éstos al fortalecimiento de las bases.

A ver si no queda solo en declaraciones. Y de declaraciones ya están acostumbrados en el municipio de Angostura, y prueba de ello es que desde la administración anterior, el Gobierno  Municipal que encabezó el actual diputado local José Manuel “Chenel” Valenzuela, y el Gobierno Federal hicieron el compromiso de iniciar la remodelación del mercado municipal con un recurso que según ya estaba destinado del programa Mi Mercado, incluso el exregidor y expresidente de la Comisión de Mercados y Rastros Municipales, Joel Camacho Rentería, reclamó la falta de compromiso de parte de las autoridades, quienes el 2 de marzo de 2018 anunciaran en voz del secretario de Economía, Javier Lizárraga Mercado. Ahora que llega el director del ISIC con el anuncio de invertir 3 millones 200 mil pesos en el rescate de cultura no alegra a nadie, al contrario, lo pone en tela de duda, hasta que se concrete en acciones este recurso.

Más que conmemorar. A pesar de las acciones que se han realizado desde las instituciones gubernamentales y la sociedad por incrementar el número de lectores, la afluencia a la biblioteca municipal Carlos Esqueda, de Salvador Alvarado, ha disminuido en los últimos años, por lo que el fomento a la lectura requiere del desarrollo de actividades constantes, no solo conmemorativas. Asimismo, que la labor que se viene realizando desde el Instituto Municipal de Cultura, que dirige Oralia Castro López, abarque no solo comunidades, sino también colonias populares, retiradas del centro de la ciudad, que carecen de espacios para la cultura y que tanto necesitan programas de promoción de la lectura.

No es por presionar. Sobre aviso no hay engaño, dice un viejo y conocido refrán que el presidente de la Asociación de Agricultores del Río Mocorito (AARM), Flavio Enrique Inzunza, le manda decir a sus agremiados que tienen una añeja deuda y es hora que todavía no la pagan, pues de no hacerlo a la brevedad posible, o de no llegar a un acuerdo, serán enviados al buró de crédito. Cabe resaltar que la AARM arrastra desde hace tiempo una deuda de 23 millones de pesos y esto está afectando su operatividad, por tal motivo todo productor que deba algo deberá pagar o dar abono. Flavio Enrique Inzunza afirma que el que no lo haga caerá al buró, o bien, la cartera vencida se venderá o negociará con un despacho jurídico para que ajuste a los productores morosos.