Opinión

Enrique Moreno Pérez

Por: Marco Antonio Berrelleza

El 1 de enero de 1932 muere de un coma hepático, a los 55 años de edad, el licenciado Enrique Moreno Pérez.

Nacido en Mocorito, el 15 de julio de 1877, en ese pueblo cursó los estudios elementales. La secundaria y profesional las estudió en el Colegio Rosales, en donde conoció y se hizo amigo de Rafael Buelna Tenorio, Ignacio Ramos Praslow, Juan L. Paliza, Matías Ayala y Celso Gaxiola Rojo.

Fue impulsado en sus estudios por don Eustaquio Buelna y Enrique González Martínez, el primero fundador del Liceo Rosales y el segundo poeta de fama nacional.

Después de obtener su título de abogado en 1902, se convirtió en catedrático de la Facultad de Derecho del Colegio Rosales.

En 1909, a la muerte del gobernador Francisco Cañedo, apoyó la candidatura del licenciado José Ferrel, candidato del Club Democrático de Mazatlán, en contra del porfirista Diego Redo.

Al estallar la Revolución Mexicana ingresa a las filas revolucionarias al lado de Ramón F. Iturbe, Juan M. Banderas, Benjamín Hill, Herculano de la Rocha y Pablo Macías Valenzuela.

Al triunfar la Revolución maderista fue nombrado magistrado del Tribunal de Justicia del Estado de Sinaloa. Al morir asesinados Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, por órdenes de Victoriano Huerta, Moreno Pérez vuelve al campo de batalla.

Terminado el conflicto revolucionario ocupa diversos cargos importantes.