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Opinión

Érika Sánchez: el tesón obra milagros hasta en política

Por: Luis Enrique Ramírez

Quirino Ordaz. El Debate

Quirino Ordaz. El Debate

A Érika Sánchez, «la revolución le hizo justicia»... pero fue más la revolución quirinista que la que dio origen y nombre a su partido, valga aclarar.

Desde el centro nacional de las decisiones nos llegó información sobre la postura irreductible que asumió Quirino Ordaz en defensa de los sinaloenses a la hora de armar la relación de diputados federales plurinominales del tricolor.

Érika Sánchez. El Debate

La primera circunscripción, en la que se ubica Sinaloa, lleva a Érika Sánchez Martínez en el segundo sitio. Ello, porque el acuerdo marcaba que la encabezara un hombre; así, el número uno le tocó a Benito Medina, de Baja California, pero se logró la suplencia para un guasavense: el cetemista Diego Aguilar.

En el tercer sitio va otro sinaloense, Alfredo Villegas, así como en el noveno: Luis Vega.

En la lista de la cuarta circunscripción, donde se localiza la Ciudad de México, figura otro futuro diputado federal pluri con raíces en Sinaloa: Fernando Galindo Favela, hasta ayer subsecretario de Egresos de la SHCP y sobrino de Heriberto Galindo Quiñones.

Al salir el «humo blanco» del PRI respecto a su esperada lista de representación proporcional, quedó de manifiesto la magnitud del power que trae Quirino en la esfera nacional. Su propuesta en favor de Érika triunfó por encima de las que llevaban los grandes jerarcas históricos del Partido Revolucionario Institucional (los que lo tienen como está, pues; «los dinosaurios», que les llaman).

HISTORIA DE ESTOICISMO. Imposible que la posición para Érika Sánchez atraiga animadversiones entre los grupos priistas. Con todos lleva extraordinaria relación, pero además su perfil es insuperable: joven de limpia trayectoria, grandes méritos partidistas puesto que empezó siendo casi una niña, mujer preparada tanto profesional (Licenciada en Relaciones Internacionales) como políticamente, pues hoy está al frente de la Secretaría General del CDE del PRI, antes tuvo el mismo cargo a nivel municipal y fue presidenta del Organismo Estatal de Mujeres Priistas (Oempri).

Por circunstancias a veces de suerte y otras de negociaciones internas, Sánchez Martínez tuvo que sacrificar en diversos momentos su anhelo de ser diputada.

A lo largo de una década, su nombre ha sido mencionado en todos los procesos electorales, lo mismo para posiciones de mayoría que pluris y, cuando ya parecía llegar, algo pasaba que siempre terminaban por bajarla. A la fecha, nunca ha sido «medida» en una elección constitucional, por la sencilla razón de que no se lo habían permitido.

Érika Sánchez es, pues, ejemplo de perseverancia pero también de disciplina y lealtad a su partido.

Hoy, por fin, está en la ruta segura para ser legisladora. Enhorabuena.

CHIFLANDO EN LA LOMA. En el camino se quedaron Jesús Aguilar y Francisco Labastida Gómez, mencionados para diputados pluris.

También, Martha Tamayo y Gloria Himelda Félix, quienes aspiraban a la lista plurinominal del Senado. Su padrino político César Camacho la tuvo tan difícil en esta ocasión, que ni él pudo conseguir pluri: desde enero lo mandaron a competir «por tierra» al Estado de México. Hasta el final, Tamayo se aferró a la esperanza de que habría excepciones en el «candado» que impide saltar de pluri a pluri, pero no fue así.

Martha y Gloria formaban una triada inseparable con quien, al igual que ellas, es vicecoordinadora del Grupo del PRI en San Lázaro: Carolina Viggiano, esposa de Rubén Moreira, quien hoy detenta el poder absoluto en el CEN del PRI (es inminente su entronización); lo acaba de demostrar en su reciente visita a Culiacán, donde habló con voz de mando y hasta (dicen) dictatorial.

Pues con todo y su poderosa comadre, las diputadas Tamayo y Félix se quedaron oteando el horizonte. La tercera mosquetera nomás negoció para ella y, desde ayer, Viggiano figura en la lista plurinominal para el Senado. Así es esto del abarrote, y ellas lo saben.