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Opinión

Errores, corrupción y restricciones

Por: Teresa Guerra

SECUELAS DEL ERROR. Hasta antes de la votación en el Senado, para autorizar la licencia de Manuel Velasco, todas las críticas a Morena y AMLO se habían desactivado, no lograban agarrar fuerza, aún el caso de la alianza con Elba Esther Gordillo, la suma de Napoleón Gómez Urrutia, el revire en el caso del Ejército, el futuro aumento de las gasolinas, entre otros, no hacían suficiente ruido, pero todo fue diferente con la alianza del Partido Verde y con Manuel Velasco. Hoy sí hay “olas de crítica”, la gente se ha volcado a cuestionar a Martí Batres, a Ricardo Monreal, que por cierto se vio patético queriendo tratar de justificar lo indefendible. Violar la Constitución federal, en sus artículos 125 y 116, y sumar a cinco diputados y un gobernador corrupto del Partido Verde les ha salido caro. Si no rectifican, la decepción empieza. ¿O no?

CULIACÁN NO ES SINGAPUR. Recientemente el alcalde electo de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, comentó que fue a capacitarse a la ciudad de Singapur, y que había confirmado algunas ideas que ya traía: “vimos muchos logros en materia de urbanismo. Solo corroboré que vamos bien y es cuestión que se respete la ley y el orden”, expresó Ferreiro. Efectivamente Singapur es ciudad-estado con excelente infraestructura, que sorprende, donde los ingresos de la población son altos, su economía es fuerte, es el tercer país con mayor ingreso por habitante, con alta competitividad comercial y gran desarrollo económico. Sin embargo, en materia política hay muchas restricciones, son violentados los derechos humanos y limitadas las libertades civiles y de expresión; aparte no hay democracia electoral. O sea, si fuéramos Singapur, Estrada Ferreiro no hubiera sido alcalde, digo, por aquello de que busca imitar las políticas que observó por allá, donde hay un gobierno represor que canjea bienestar económico por restricción de libertades. 

Aparte, en Singapur existe la pena de muerte para tráfico de drogas y otros ilícitos. ¿Eso propondrá Estrada en Culiacán? Porque si solo va a endurecer sanciones contra pequeños deudores e infractores de Bando de Policía y Buen Gobierno, sin castigar altos delitos ni dar bienestar y calidad de vida a la población, Culiacán no será Singapur, sino la cárcel. ¿O no?        

CORRUPCIÓN EN LA UAS. La demanda de Carlos Ontiveros Salas contra el rector de la UAS, Miguel Ángel Guerra Liera, donde narra la corrupción que existe al interior de la institución rosalina confirman lo que siempre se ha dicho del mal manejo de los recursos públicos al interior de la universidad. No es dinero del rector el que se usa mal, sino del erario público; sin embargo, siempre se ha negado que haya corruptelas al interior. Hoy lo confirma, con datos concretos, un miembro de la administración, quien denuncia que hay arrendamientos ficticios, pagos simulados a despachos, contratos inventados, compras y ventas para favorecer amigos, entre otros excesos denunciados por quien fue por 12 años el director jurídico de la UAS.

Y hay muchos excesos más en la universidad, entre otros la asignación de nombramientos de tiempo completo y cargos de primer nivel para familiares de Melesio Cuen, de Guerra Liera y del séquito de funcionarios afines, quienes utilizan los recursos, espacios y dineros de la UAS como si fueran propios. Aparte del uso político de la institución como soporte financiero y material del PAS.

Bueno sería que el Congreso del Estado, aprovechando la nueva mayoría de Morena y la Auditoría Superior de la Federación, investigaran las corruptelas en la UAS. ¿O no?