Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Es inocente y no lo expulsarán del PRI

ITINERARIO POLÍTICO

Han pasado dos meses y nada. Hasta hoy nadie puede acusar a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre de ser jefe de una red de prostitución en el PRI capitalino.

Sin embargo, como él mismo reconoce, "han pasado dos meses y ya me destruyeron políticamente… ahora no sé hasta qué grado de exterminio quisieran llegar mis adversarios".

Lo han acusado de todo, lo han estigmatizado, ofendido, difamado, lesionado su nombre y hasta lo han discriminado por su figura física; pero nadie ha probado todo aquello por lo que una radiodifusora y una periodista lo convirtieron en "perro del mal".

Dice a dos meses de su peor pesadilla. "Soy víctima de una campaña para quitarme del partido a como dé lugar… armaron un montaje que realmente me ha afectado, no sólo a mi persona sino a mi familia, en lo emocional, en mi reputación y hasta el momento no me han podido probar absolutamente nada… sólo existe un audio que aparece en una radiodifusora donde le quieren dar un valor probtorio que no existe".

No sabe si acudirá a la justicia contra periodistas y comunicadores que se prestaron al montaje, pero insiste: "Los periodistas no son jueces, no son ministerios públicos, pero a mí ya me juzgaron, me encontraron culpable en una campaña de odio y política. ¿Por qué? ¿Por qué estoy obeso? ¿Por qué soy moreno? ¿Por qué tengo el delito de portación de cara prohibida? ¿Por qué no me presté al mangoneo en el PRI..?".

En efecto, el caso del señor De la Torre se suma al de políticos y/o servidores públicos que —limpios o no—, de tanto en tanto son destruidos por la peor prensa mexicana; la prensa de consigna, el periodismo militante, sembrador de odio y que vive de la carroña.

Sin duda que en democracia, el papel del periodismo es el de la denuncia sin restricción y el de la crítica sin compasión. Pero el género periodístico de noticia debe apegarse a los hechos objetivos, el reportaje al rigor de la investigación y el género de opinión a la subjetividad de la suposición. Sin embargo, en el caso del ex presidente del PRI capitalino la noticia se cambió por un montaje, la investigación por la carne podrida del peor periodismo carroñero y la opinión se trucó por la sanción.

El papel del periodismo no es juzgar los hechos sino reportarlos; no es juzgar a los servidores públicos y/o a los hombres de poder, sino revelar e investigar sus presuntas irregularidades, excesos y delitos. El periodismo de opinión puede suponer o presumir, pero nunca juzgar y menos sancionar.

Hasta hoy ninguna autoridad ha encontrado una sola prueba contra Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, como presunto responsable por los supuestos delitos que señaló de manera irresponsable un montaje periodístico. Sin embargo, al señor De la Torre ya le destruyeron la vida, la imagen, la reputación, la carrera. ¿Con qué derecho? ¿De parte de quién? ¿Quién sanciona al periodismo de consigna, sembrador de odio, militante y carroñero?

Un seguimiento periodístico de la acusación mediática contra el ex presidente del PRI nos lleva a concluir que Gutiérrez de la Torre no es ninguna hermana de la caridad. En efecto, es un político que gusta de utilizar las peores artes de la política, que debe muchas y que probablemente ha cometido cosas peores que aquellas por las que se le acusa. Sin embargo, hasta la tarde de ayer, ni el PRI, ni la Comisión de Justicia Partidaria ni la PGJDF había obtenido una sola prueba por las acusaciones y los juicios vertidos por una periodista.

A partir de esas evidencias y de media docena de conversaciones con conocedores del tema, podemos suponer que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre resultará inocente de la supuesta red de prostitución por la que se montó un circo mediático en su contra. También podemos aventurar que no será expulsado del PRI, sino que su caso llegará al terreno de la negociación política. Es decir, De la Torre dejará la dirigencia del PRI capitalino, pero no será expulsado. Y existen muchas evidencias de que la mano que en el PRI "movió la cuna" contra De la Torre es una mano femenina; la de María de los Ángeles Moreno. Al tiempo.

EN EL CAMINO

Por cierto, seguramente menudearán los insultos y las ofensas; crecerán la difamación y la calumnia. Sin duda que los profesionales del odio moverán a sus jaurías contra los que pensamos diferente; por cometer el delito de asumir posturas con rigor ético y profesionalismo periodístico. Es el riesgo que todos los días asumimos, de frente y sin titubeos.

www.ricardoaleman.com.mx twitter: @ricardoalemanmx