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Esta boca es mía

POLIARQUÍA

Las canciones son como olas: van y vuelven en nuestra memoria. No hay música mala: hay oídos pedantes. Una canción siempre será una aportación a la vida. Aunque haya algunas que no lo sean tanto. Ya sabrá cada quién cuales son.

En una entrevista Joan Manuel Serrat dijo que la canción "La muñeca fea" de Gabilondo Soler "Cri Cri", era una de las más bellas composiciones que jamás había conocido. El escritor Gabriel García Márquez confesó en alguna ocasión, que las dos canciones que más le gustaban eran "Perfidia" y "Pedro Navajas".

De vez en cuando hay que recordar que no todo en la existencia tiene que ver con la política y que las penurias también tienen sus descansos. ¿Qué escuchar en estos días? Les comparto algunos fragmentos de canciones.

Adónde van. Es una canción de Silvio Rodríguez. Aquí un fragmento: "¿Adónde van las palabras que no se quedaron? ¿Adónde van las miradas que un día partieron?¿Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón, o se acurrucan entre las rendijas, buscando calor? ¿Acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar? ¿Acaso nunca vuelven a ser algo?¿Acaso se van?¿Y adónde van...?¿Adónde van?"

Uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice conocer un tipo que un día fue feliz. Es el largo título de una canción de Joan Manuel Serrat. Aquí una estrofa: "Si usted es un hombre como cualquiera: ignorado, desorientado, contaminado como cualquiera, aburrido, desconocido y poco atrevido donde lo hubiera, no vaya usted a crecer de tal modo que llegue a alcanzar las estrellas, que se sonría con razón como lo hacen los bobos sin ella"

Esta boca es mía. Es una canción de Joaquín Sabina. Hay también una versión extraordinaria de Olga Roman. Aquí una parte de la canción: "Más vale que no tengas que elegir entre el olvido y la memoria, entre la nieve y el sudor. Será mejor que aprendas a vivir sobre la línea divisoria que va del tedio a la pasión. No dejes que te impidan galopar ni los ladridos de los perros ni la quijada de Caín. Que no te dé el insomnio por contar las gaviotas del destierro, las amapolas de París"

La vida sigue igual. Esta es una canción que hiciera popular el cantante Julio Iglesias, hace ya algunos años. O muchos. "Siempre hay porque vivir, porque luchar. Siempre hay por quien sufrir y a quien amar. Al final las obras quedan, las gentes se van. Otros que vienen las continuarán, la vida sigue igual. Pocos amigos que son de verdad, cuantos te halagan si triunfando estás. Y si fracasas bien comprenderás, los buenos quedan los demás se van.

No me llames extranjero. Interpretada por Alberto Cortez en los conciertos que diera con Facundo Cabral. Dos estrofas: "No me llames extranjero, porque haya nacido lejos o porque tenga otro nombre, la tierra de donde vengo. No me llames extranjero, porque fue distinto el seno o porque acunó mi infancia, otro idioma de los cuentos. No me llames extranjero, si del amor de una madre tuvimos la misma luz, en el canto y en el beso con que nos sueñan iguales, las madres contra su pecho"

Mientras duerme la ciudad. Canción de Rubén Blades. "De noche, la clase alta conspira, "jaibol" en la mano, tramando. La clase media descansa, estropeada, la televisión mirando. La clase baja sigue abajo, el día del cambio esperando. El sueño llega y nos cubre a todos con su manto. Y unos se tapan con la mentira y otros se arropan con la verdad. Y todo el mundo le apuesta a la vida, mientras duerme la ciudad. Unos sueñan con ganancias, otros lloran lo perdido. Algunos no dan importancia a lo vivido. Incluso, la maldad descansa, con un suspiro. Todos se acuestan pensando: "Mañana, viene lo mío!".

[email protected] twitter: @guadalupe2003