Opinión

Estrada Ferreiro manda a diputados a estudiar

Por  Héctor Ponce

Jesús Estrada Ferreiro.  Foto: El Debate

Jesús Estrada Ferreiro. Foto: El Debate

El conflicto entre el alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, y el Congreso del Estado no es nuevo, ayer hubo fuertes intercambios de descalificativos y señalamientos. Al presidente municipal lo cuestionaron por pocos resultados y le enlistaron las fallas.

Mientras que el presidente municipal mandó a estudiar y leer la Constitución a los legisladores locales. No se puede negar que fue un buen consejo, porque les hace mucha falta.

Además, Estrada Ferreiro cuestionó que los coordinadores de la bancada del PAN, Jorge Villalobos, y de Morena, Graciela Domínguez, votaron en contra de la actualización de la tarifa del predial, lo que impacta las finanzas municipales porque no permite recaudar más ingresos.

Lo cierto es que en el Congreso del Estado no hay autoridad moral para criticar, cuando los diputados ganan casi igual que el presidente de la República y más que el gobernador del estado.

También se le puede agregar la falacia de la austeridad y, de pilón, ahora eliminaron la comprobación del gasto en gestión social, porque no quieren comprobar, increíble. La actual legislatura sigue ganando puntos para ser peor que la anterior, va fuerte la competencia.

Por su parte, el diputado panista Jorge Villalobos enlistó las fallas del Gobierno de Estrada Ferreiro, en donde por lo menos expuso 12 puntos. Por mencionar los más sonados, destaca el descuento al impuesto predial, gabinete priista, retiro de becas a estudiantes de primaria y secundaria, quitarle el apoyo al jardín botánico, deficiente recolección de basura, falta de transparencia en su declaración patrimonial, entre otros.

Estrada Ferreiro en enero pasado había acusado que los diputados locales son demagogos y calificó como una “sarta de tonterías” el hecho de que los legisladores no aprobaran la actualización del predial.

Por cierto, en el Congreso de Sinaloa siguen brotando irregularidades, así que muy pendientes porque a esta película le quedan muchos capítulos.

Senado. El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló ayer que la Guardia Nacional será como los Cascos Azules de la ONU, que será un Ejército de paz que va a respetar los derechos humanos y será regulado el uso de la fuerza.

Por cierto, la rueda de prensa se realizó en Apodaca, Nuevo León, y tuvo como invitado al gobernador de ese estado, Jaime Rodríguez (el Bronco). Ahí llamó a los legisladores del PAN a no politizar el mando militar.

Desde hace unos días las redes sociales se inundaron de videos de López Obrador señalando que sacaría al Ejército de las calles y que debían ser las instituciones civiles las encargadas de la seguridad.

También circula un decálogo de AMLO sobre como Juárez regresó a los militares a los cuarteles, todo lo contrario a lo que representa la Guardia Nacional que ahora impulsa.

Recordemos que el expresidente Enrique Peña Nieto intentó impulsar un modelo similar de la Guardia Nacional, pero los morenistas y simpatizantes de López Obrador se opusieron porque señalaban que quería militarizar el país de cara a las elecciones del año pasado.

Al final quedó congelada y se convirtió en lo que ahora es la Guardia Nacional, y hoy se estará votando en el pleno del Senado de la República. Los pronósticos son que se aprobará con un margen muy estrecho, pero saldrá como lo envió el Ejecutivo nacional. Así que muy atentos porque será una sesión muy dura en la Cámara Alta.

Educación. Con invitado de lujo, el escritor sinaloense Élmer Mendoza, se dio la apertura del Café Literario en memoria del escritor uruguayo Mario Benedetti. El evento que organiza Cobaes fue en el plantel 45 de Quilá, en el municipio de Culiacán.

El director general de Cobaes, Sergio Mario Arredondo, señaló que la combinación de la comunidad y la juventud en relación con los libros es donde se deben de sentar los cimientos del desarrollo de las sociedades. Además, señaló que dicho evento cultural es parte de las acciones del programa institucional.

Memoria política. “Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable”, Óscar Wilde.