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¿Exalcaldes en la picota?

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

En lo que pudiera calificarse como una oposición real y valladar de las arbitrariedades y atropellos que se perpetran al amparo de los poderes municipales, la bancada legislativa del Partido Revolucionario Institucional demandó la suspensión de las cuentas públicas del año pasado, de los ayuntamientos de Angostura y El Fuerte.

Deben ser bastante graves las irregularidades que se han encontrado en el manejo de las finanzas públicas de los dos municipios, como para que los diputados perredistas que en este sexenio no han sido un paradigma de ética parlamentaria, elevarán la voz, pidiendo el procedimiento que en principio pone en tela de juicio la honestidad de los alcaldes.

Aunque no habría que adelantar juicios sobre la configuración de eventuales delitos en contra del erario público, la verdad es que hace meses que los presidentes municipales de El Fuerte y Angostura han estado en el ojo del huracán, asumiéndose ya por filtraciones, ya por sospechas, que en el manejo de los dineros es sombreado por la duda, temiéndose por decir lo menos, una operación irregular de ellos.

Qué tan serias serán las presuntas anomalías que en otros municipios, a excepción del de Ahome, Mazatlán y Salvador Alvarado donde también se han detectado, parecen palidecer ante la magnitud de los desastres financieros que dejaron Eleazar Rubio y Chenel Valenzuela.

Evidentemente la postura de la fracción perredista del Congreso del Estado, es para tomarse en cuenta y esperar, sobre todo, que el pleno se haga eco de la demanda para que, si fuera el caso, una vez demostrado que se hizo mal uso de los recursos del pueblo, se tomen las medidas conducentes, en aras, por supuesto, de establecer un precedente.

Los sinaloenses, solamente querrían saber si la valiente actitud de los diputados perredistas tienen que ver con un afán justiciero y no con el prurito de ejercer ajustes de cuentas por cuestiones de tipo político, algo que en nuestro sistema de gobierno es muy recurrente, pero sobre todo, también se preguntan ¿hasta dónde están dispuestos a llegar con sus denuncias?