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Exhibidos

Osvaldo Loredo se animó a presentar una denuncia pública y dijo que teme por su vida

Exhibidos. El conflicto que libran los trabajadores de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave con los dirigentes del sindicato de esa paramunicipal, quienes se han mostrado intolerantes a la crítica, está aumentando de tono, pues a una semana de que expulsaron a un trabajador de nombre Osvaldo Loredo este se animó a presentar una denuncia pública y dijo a reporteros de una estación de radio que teme por su vida. El tema debería ser atendido por la Comisión de Derechos Humanos, incluso por el gobierno municipal que ha tolerado y solapado los excesos y abusos de autoridad de parte de Roberto Acosta, el secretario general. 

Aplican la tijera. Aunque algunos funcionarios pensaban que ya no se aplicarían cambios en las oficinas de gobierno, esta semana se dieron más relevos en las dependencias del gobierno del estado, y a los cambios en el Icatsin se sumaron los que se registraron en la titularidad de la Delegación local del Trabajo, de donde salió Gladis López Aispuro. A ella la releva Sergio Robles Peña, cuyo origen se desconoce, pues no es un personaje conocido en el mundillo político de Guasave. 

Para el análisis. El que despertó sospecha y curiosidad fue el doctor Rogelio Quiñónez Rodríguez, que hace unos días se le vio acompañando en Culiacán al senador Armando Ríos Piter, senador perredista guerrerense que es visto como posible candidato independiente a la Presidencia de México para el 2018. 
El exdelegado del IMSS guasavense podría estar preparándose para el próximo proceso electoral, donde podría figurar como aspirante por la vía independiente. Por lo pronto ha estado en la banca, luego de haber terminado su periodo como presidente del patronato del Centro de Integración Juvenil en el municipio en octubre pasado, aunque este año se ha visto muy de cerca del gobierno priista del municipio. 

Tiro cantado. Al sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento se las siguen haciendo. Resulta que además de haberles retirado el pago a los siete representantes de la cúpula sindical y negociar un menor porcentaje de aumento salarial, que por cierto no ha cerrado con la firma del contrato colectivo de trabajo, ahora está la novedad de que el gobierno municipal desconoció el estatus de sindicalizados que se le había otorgado a cuatro trabajadores el mes pasado. El gobierno actual desprecia todo lo que huela a los Leyson, y por haber sido en este periodo, en el mes de diciembre del 2016 para ser precisos, es que tomó la decisión de regresarlos a la nómina como trabajadores de confianza, lo raro es que lo hacen después de cinco meses de haberles estado pagando como trabajadores sindicalizados, lo que significa que no han dejado de hurgar la nómina, que por cierto ya trae integrados a varios que como en todas las administraciones dicen que cobran sin hacer nada.