Opinión

Explicar el huracán

JAQUE MATE

Por: Sergio Sarmiento

"Cualquier discusión seria del cambio climático debe partir de reconocer no sólo las certezas científicas sino también las incertidumbres."

Steven E. Koonin

Es una explicación fácil por ser políticamente correcta. El huracán Odile demuestra el daño que le estamos haciendo al planeta con el calentamiento global. Por eso debemos ser más estrictos y restringir mucho más el uso de combustibles fósiles. El único problema con este popular razonamiento es que es falso.

El huracán Odile ha sido devastador, como muchos en la historia, pero los huracanes no se están haciendo ni más frecuentes ni más intensos. La energía ciclónica acumulada en los últimos años es la menor desde la década de 1970, según el danés Bjorn Lomborg. La Tierra ha tenido un calentamiento significativo desde el inicio de la era industrial, 0.8 centígrados, pero el alza se ha detenido virtualmente en los últimos 16 años.

Steve E. Koonin, exsubsecretario de ciencia del Departamento de Energía de Estados Unidos y actual director del Centro de Ciencia Urbana y Progreso de la Universidad de Nueva York apuntaba este 20 de septiembre en el Wall Street Journal ("Climate Science is Not Settled") que la ciencia ha establecido que el clima está cambiando, "como siempre lo ha hecho y siempre lo hará", y que las emisiones de gases invernadero están "influyendo sobre el clima". "Tampoco hay dudas de que las acumulaciones de dióxido de carbono permanecerán en la atmósfera por varios siglos." Sin embargo: "La pregunta crucial no resuelta para cuestiones de política pública es: ¿cómo cambiará el clima en el próximo siglo bajo las influencias naturales y humanas?"

El profesor Koonin señala que las influencias humanas, a pesar de su relevancia en los medios, son relativamente pequeñas en el sistema climático. "Se espera que las adiciones humanas de dióxido de carbono a la atmósfera para mediados del siglo XXI modifiquen de manera directa el efecto invernadero natural de la atmósfera en sólo 1 o 2 por ciento." Por otra parte, muy poco se conoce acerca de la influencia de los océanos, "que conservan la mayor parte del calor e influyen fuertemente sobre la atmósfera". Un tercer factor de incertidumbre proviene de reacciones (feedbacks) en el vapor de agua, nubes y temperatura que pueden ampliar o reducir el efecto del dióxido de carbono. Estas reacciones son muy complejas y su comportamiento no puede preverse todavía. "Los modelos informáticos de sistemas complejos son tanto un arte como una ciencia."

Quizá haya consenso en la comunidad científica sobre el hecho de que el planeta se ha calentado en los últimos 100 años y de que las emisiones de contaminantes han sido un factor, pero no en cuanto a proyecciones futuras. El que la temperatura superficial "se haya elevado bruscamente 0.9 grados Fahrenheit [0.5 centígrados] en los últimos 25 años del siglo XX", pero "no haya casi cambiado en los últimos 16 años, a pesar de que la aportación humana de dióxido de carbono ha aumentado 25 por ciento", "demuestra directamente que hay influencias y variabilidad naturales suficientemente poderosas para contrarrestar el actual calentamiento producido por la actividad humana", según Koonin.

Por eso debemos ser escépticos ante políticos y activistas que afirman que fenómenos como Odile son prueba de que tenemos que tomar medidas para disminuir las emisiones de contaminantes, aun cuando se empobrezca a la sociedad. Mucho es todavía lo que la ciencia no conoce del cambio climático. Si bien es sensato tomar medidas razonables para disminuir las emisiones de gases de invernadero, eliminando por ejemplo los subsidios a los combustibles fósiles, no debemos aplicar políticas que impidan la inversión productiva y disminuyan el nivel de vida de la población, especialmente de los más pobres.

Protestas

Policías en paro protestaron ayer en el informe de Luis Walton, presidente municipal de Acapulco. Piden aumentos de salarios e indemnización a los agentes cesados por negarse a presentar exámenes de confianza. Acapulco tiene una deuda mayúscula heredada del priista Manuel Añorve.