Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Fausto Vallejo: ¿hasta cuándo será solapado?

ITINERARIO POLÍTICO

¿Cuántos de esos diputados locales llegaron al Congreso de Michoacán gracias al dinero y los votos de los 'Templarios'? ¿Cuántos diputados federales están en la misma situación?

Podrán decir misa en el gobierno federal. El propio Enrique Peña Nieto podrá seguir dando espaldarazos al gobernador de Michoacán, pero lo cierto es que ante los acontecimientos y la realidad que vive la entidad, es imposible sostener la supuesta inocencia de Fausto Vallejo en la complicidad de su gobierno con "Los Cabellaros Templarios".

Y podrán justificar con los argumentos más fantásticos e increíbles el triunfo del PRI en las elecciones de noviembre de 2011 en Michoacán, pero lo cierto es que ante la contundencia de las evidencias, todo el PRI michoacano y buena parte del PRI nacional de entonces eran parte —o por lo menos conocían—, de los vínculos de los templarios con la candidatura de Fausto Vallejo.

Y podrán decir sermones propios de una canonización, en torno al entonces líder del PRI, Humberto Moreira, pero lo cierto es que no se sostiene por ningún lado la especie de que el exgobernador de Coahuila nada sabía de las "relaciones peligrosas" de Fausto Vallejo, de su jefe de campaña, Jesús Reyna, y los jefes criminales que dominaron Michoacán en la última década; que pusieron y quitaron gobiernos municipales y legisladores y que dominaron el gobierno de Fausto Vallejo hasta antes de los últimos operativos federales.

Y es que Fausto Vallejo y algunos de sus familiares más cercanos y de sus colaboradores de primera línea son presuntos responsables por partida doble. Es decir, son culpables si sabían y callaron la complicidad de Jesús Reyna —el mejor amigo de Vallejo—, con los criminales. ¿De verdad es creíble que Vallejo y sus colaboradores de primera línea no sabían nada de la cercanía con los templarios?

En Michoacán, por ejemplo, todos saben que uno de los hijos de Vallejo tiene negocios de procedencia inexplicable. Todos conocen su afición por la fiesta y el trato preferencial que recibe de los lugares que —también todos saben—, son regenteados por los "Templarios". Un amigo o un padre puede cerrar los ojos ante los excesos de sus amigos o de sus hijos, pero eso no quiere decir que no vea los excesos.

Pero en el supuesto poco probable de que —en efecto—, Fausto Vallejo no haya sabido de los negocios, tratos y alianzas de su mejor amigo, Jesús Reyna, con los "Templarios", entonces el gobernador de Michoacán debe ser echado de inmediato del cargo. ¿Por qué? Porque ningún estado de la república puede tener de gobernador a un mandatario ciego, sordo y con sus capacidades mentales disminuidas hasta el nivel de no entender lo que pasa en su entorno.

Pero la responsabilidad doble no es exclusiva del gobernador Vallejo y de sus colaboradores —es malo si sabía y lo ocultó, pero peor si ni siquiera se enteró— sino que todo el PRI estatal tiene una grave culpa en el asunto. ¿Por qué? Porque una relación como la de Jesús Reyna con los templarios no se puede llevar a cabo en una burbuja, aislada de la vista pública y menos de la política partidista.

¿De verdad los líderes del PRI estatal en 2010, 2011 y 2012 no sabían nada de las "relaciones peligrosas" que sostenían con los templarios su candidato a gobernador y luego gobernador; y el jefe de campaña del candidato y luego secretario de gobierno? Ya se sabe que Jesús Reyna, el que fuera jefe de campaña de Vallejo, que se desempeñara como su secretario de gobierno y como gobernador interino, era el brazo político de los templarios. Lo que falta saber es cuántos gobiernos municipales y diputados locales, federales y senadores resultaron financiados por los templarios a través de Reyna. ¿De verdad los templarios y su brazo político sólo metieron la mano para que ganara Vallejo? ¿No metieron la mano en alcaldías, diputaciones locales, federales y senadurías?

El Congreso local debe desaparecer ya. ¿Por qué? Porque sus diputados son una punta de irresponsables e ineptos, si no conocieron los vínculos criminales de Jesús Reyna al momento de ungirlo como gobernador interino. Y si lo sabían y lo ocultaron, deben ser sometidos a proceso penal previo juicio político. ¿Cuántos de esos diputados locales llegaron al Congreso gracias al dinero y los votos de los templarios? ¿Cuántos diputados federales están en la misma situación?

Y podrán decir misa y justificar todo lo que quieran en medios y columnas a Humberto Moreira. Pero hasta el sentido común dice que el entonces jefe nacional del PRI no pudo permanecer ajeno a los acuerdos del candidato Vallejo, de su jefe de campaña Jesús Reyna y de la influencia política de los 'Templarios'.

¿Hasta cuándo seguirán solapando al gobernador y al PRI de Michoacán?