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¿Feliz 2014?

PUNTO DE VISTA

Por costumbre, y deseando sucedan mejor las cosas, se habitúa al inicio de cada año expresemos buenos deseos: tener salud, prosperidad, amor y éxito, entre otros. Pero, realmente los mexicanos arrancamos el 2014 con optimismo? Lo que se observa en el entorno es preocupación, sean profesionistas, empresarios pequeños o medianos, asalariados y aún los desempleados, están aterrados por los efectos que pueda tener la reforma fiscal, sienten que lo que sigue de parte de la Secretaria de Hacienda es la persecución y una excesiva carga fiscal. Con razón o sin ella hay temor, a lo mejor por desconocimiento de lo que se aprobó a fines del 2013, o quizá porque entienden muy bien los cambios y sus consecuencias, lo real es que la publicación de la lista de deudores e incumplidos del SAT, dada a conocer el primer día del año, incrementó los miedos. Es correcto que se transparente la información fiscal, pero no con afán de morbo ni dándole uso político, y debe transparentarse todo, y la pregunta que se hace ¿es por qué no dan a conocer la lista de las grandes empresas beneficiadas por las exenciones fiscales?, por qué no se transparentan las canonjías y privilegios que gozan algunos corporativos?, los beneficios fiscales que obtienen con el redondeo, así como el uso de los recursos que se captan, entre otras cosas que hasta hoy, se mantienen en secrecía.

Mas allá de la preocupación de los contribuyentes, de los que pagan, aunque sea a medias, porque más de la mitad del contribuyente potencial de este país está en la informalidad, y es parte del problema de la baja recaudación, así como los privilegios que tienen los propietarios de grandes capitales, está la preocupación de la ama de casa y del asalariado que le incrementaron tres pesos en su ingreso, porque aunque el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, nos dice que el 2014 será mejor que el 2013, lo real es que se percibe una escalada inflacionaria más alta que la del año anterior. No sólo los refrescos y bebidas endulzadas subieron, alimentos básicos como la carne, lácteos, y aún los energéticos de los que dijeron bajarían los precios, están registrando aumentos. Y la gente ve con inquietud como cada día el salario le alcanza para menos.

¿Volvieron los viejos tiempos del PRI demagógico? Del que prometía abundancia para los años venideros y que esa prosperidad nunca llegó? En su primer discurso del 2014, el secretario de Hacienda se la pasó justificando las malas cuentas que rindió al país en el 2013, diciendo que fue por la crisis de Estados Unidos, por la baja en las exportaciones, porque el primer año de todos los mandatarios, desde 1940, es así de crítico. Lo cierto es que la popularidad de Enrique Peña Nieto bajó considerablemente, en mucho por la situación económica, y que la exclamación generalizada en todas las dependencias publicas, en el estado y el país, es que no hay dinero, que hay deudas, rezagos financieros, que los dineros no alcanzan, y si así están las finanzas públicas, ¿se imaginan como está la de los hogares? ¿Usted cree, que realmente tendremos un feliz 2014? Veremos.

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