Opinión

La vacuna y la pasión deportiva

¡INGENIO Y FIGURA!

Por  Filiberto Inzunza

En plena mañana de este viernes 26 de febrero me prepararé para asistir a tomar mi vacuna del COVID-19. La cita es en la escuela secundaria SNTE con horario de 10 de la mañana a cuatro de la tarde. Quiero estar temprano y desocuparme ídem. El martes por la tarde-noche recibí los comunicados. Mi hijo Dirceu me envió la nota alusiva. Luego amigos que siempre están con sus amigos, me recordaron al mismo tiempo, con señalamientos de horarios y lugar. Y antes de acudir, acá estoy echándole teclazos a mi laptop. Este ejercicio de vacunación tiene una ejemplar diferencia a todo. A casi un año de resguardo por la contingencia, nos llega la oportunidad de obtener esta especie de guardián. Así que pronto les seguiré contando mis reacciones. Por lo pronto, les diré que muchos de nosotros, de la llamada tercera edad, jubilosos acudimos. Mientras que en edad más joven, escucho rumores y temores de aplicársela. Pero deportistas que somos y que buscamos de nueva cuenta regresar a las canchas, aun de nuestra edad, pensamos que ya con la vacuna habrá más libertad de hacerlo.

Colofón. Y a propósito de capirotadas fraudulentas, ya el entrenador en ciernes del equipo Santaneros en la Liga de Futbol Diamante Plus puso como requisito esta vacunación. Los demás cuadros tendrán la misma opción y esa pasión de la pelota.

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