Opinión

Millonario a fuerzas, y no quiero

¡INGENIO Y FIGURA!

Por  Filiberto Inzunza

Me tocan las puertas para que me convierta en millonario, y lo desprecio. Eso viene siendo casi una rutina. Desde años atrás, no cejan en su empeño. Y tozudo me he vuelto, no acepto. Fundaciones y asociaciones extranjeras, repetidamente me envían sus mensajes. Me indican que he sido beneficiado con un millón de dólares o más. Otras que me han escogido para recibir equis herencia de alguien que falleció y que nunca conocí. Qué el Emir, Sultán, me ha dejado como heredero una fortuna, pero tengo que compartirla con equis Fundación. El caso que cada día estoy “tentado” a contestar. Solo me piden que envíe mi nombre completo, dirección, país y número telefónico.

Entonces me pregunto: ¿Cómo fui elegido, si ni siquiera me conocían y ahora me solicitan mis datos personales?. Mejor me quedo como el anciano millonario con sus pelos de plata, sus dientes de oro, sus sueños guajiros y el final del arco iris.

Colofón. Y a propósito de pampis, borcholos, luparinis, -traducción- “Quiero descubrir el amor junto a ti cada mañana” ¡Ai´si!. Y ahí entra mi asesor de cabecera, Mister Fly One Go. ¡Ándale, anímate, responde, contesta esos mensajes!. Y así, -repite- saldremos de la ruina.

Disfrutaremos de lindas vacaciones por todo Europa y brindaremos con infinidad de espumosas y vinos de mesa. Banquetes, comidas y fandango a llenar. Mister solo piensa en eso, y mi preocupación era por llenar esta columna. ¡Èjele!