Opinión

Pleitos entre árbitros y entrenadores

¡INGENIO Y FIGURA!

Por  Filiberto Inzunza

¿Qué lectura se le puede dar a un enfrentamiento verbal entre un árbitro y un director técnico? Por más sencillo que sea el diálogo, eso levantará ámpula entre ambos y los medios de comunicación no se quedarán a la deriva con la noticia. Recientemente, luego de terminar el partido entre León y América, en la jornada 14 de la Liga MX, el silbante del cotejo, César Arturo Ramos Palazuelos, y el entrenador de las Águilas, Miguel Herrera, se dijeron de palabras, cuando el “Piojo” le espetó al nazareno el ¿por qué me amonestas? El soplapitos había estado vigilante ante el estratega en todo el encuentro. Se veía que seguidamente volteaba a ver para la banca del cuadro azulcrema y estaba al pendiente del diálogo entre Herrera y el cuarto juez. Cosas sencillas, podrían ser, pero eso ya llevaba jiribilla. Al término del duelo, donde la Fiera se impuso a las Águilas, vino ese pequeño desaguisado que todos lo vimos y escuchamos. Últimamente el protagonismo de Ramos Palazuelos ha sido muy notorio. El soplapitos le espetó en su cara al entrenador de Coapa que él no había fallado los tiros penales en aquella final del Apertura 2019 ante Monterrey. Detalles insignificantes que no vienen al caso, pero que el árbitro buscó en todas formas restregárselo en la cara al “Piojo” Herrera. ¡Algo así como una venganza! Ahora  la Comisión de Árbitros lo ha dejado fuera en esta jornada.

Colofón. Y a propósito de regaños, multas y simpleras, todo esto viene a colación, pues casos así se ven y se viven en nuestro medio amateur.  Tanto árbitros como ampáyeres en el beisbol se enfrentan a jugadores o managers con insultos y palabras soeces. Situación que no debe de darse, pues hasta la amistad se pierde.

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