Opinión

Recordando a Jesús Cerecer

¡INGENIO Y FIGURA!

Por  Filiberto Inzunza

Este martes subí a las redes sociales una fotografía en compañía del amigo y compadre, -ya finado- Jesús Cerecer Limón. Lo particular del caso era un recuerdo de él, pues se festejaba su cumpleaños el 20 de agosto. Inmediatamente después, -me percaté- hubo saludos y comentarios sobre Cerecer Limón, un enamorado y apasionado del beisbol. Su historia lo avala. Además de ser un seguidor fiel de sus Cañeros de Los Mochis, el chaparrito empresario y gerente de aquella mueblería Santa Rosa, dejó en prenda un gran cariño por este terruño. ¡Su Guamúchil de toda la vida! Nuestro particular amigo, Roberto Valenzuela Leal, exsecretario de la actual Comuna, hizo una breve remembranza. Recordó que fue precisamente Cerecer quien trajo a la Liga Clemente Grijalva con el Club Garbanceros de Guamúchil, nada menos que a los hermanos Reynoso. Esos años se vistió de luces, con lanzadores profesionales de la talla de Jesús y Armando Reynoso, además de su hermano mayor, Javier.

Colofón. Y a propósito de safus, carrullos, takinakis, -traducción- “Quien todo lo quiere, todo lo pierde”. ¡Ai´sí! Recordar a los Reynoso es pulular en historias del mejor beisbol de México y hasta de las Grandes Ligas. Pero también nuestro amigo y colega, “Richy” Belmontes, hizo una pequeña reseña de su amistad con Cerecer Limón. “Un señor en toda la extensión de la palabra y un hombre formado a su medida”, dijo. ¡Añoranzas de su amistad, compadre, y amigo de la bohemia!