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Fin a concierto, por miedo al 'Chapo' y a 'Templarios'

ITINERARIO POLÍTICO

En el gabinete de seguridad del gobierno federal todos lo saben. Pero también todos lo callan. Y es que dicen que no se trata de crear, de manera irresponsable, un clima de tensión y hasta de terror entre los ciudadanos.

Nos referimos al riesgo, real, de que el coletazo de las bandas criminales que son perseguidas por el gobierno federal —sean "Los Zetas", "Los Templarios" o el "Cártel del Pacífico"—, se convierta en una amenaza para la sociedad civil, que se pudiera materializar en el Hell&Heaven Metal Fest 2014.

Y un ejemplo del riesgo lo vimos un 15 de septiembre en Morelia, en donde se hizo estallar una granada entre la multitud, en el Zócalo de la capital michoacana, en plenas fiestas patrias. En ese caso se trató de una venganza contra el gobierno estatal.

Y es que desde que arrancó la embestida del gobierno federal contra una de las mafias criminales más sanguinarias —"Los Caballeros Templarios"—, los cabecillas de esa banda criminal que por años dominó Michoacán mandaron un mensaje al gobierno federal de que cobrarían venganza.

¿Cómo sería la venganza, contra quién sería, cuándo sería? Nadie lo sabe. Lo que sí se sabe es que de inmediato el gobierno federal diseñó una estrategia de prevención no sólo en Morelia, sino en aquellos estados donde podía darse una respuesta violenta por parte de "Los Caballeros Templarios".

Y si se activaron las alarmas sobre una eventual reacción 'templaria' contra la sociedad indefensa —a manera de venganza por las acciones del gobierno federal—, se prendieron todos los focos rojos cuando cayó en manos de la autoridad el capo de capos; el más perseguido en todo el mundo, Joaquín "El Chapo" Guzmán. La captura de "El Chapo" es un golpe casi mortal contra el "Cártel del Pacífico", el más poderoso de los grupos criminales que operan en México y el mundo. Y por eso nadie puede descartar una respuesta violenta.

En esa fecha, incluso, el propio Miguel Ángel Osorio, titular de Gobernación, dijo que ante el riesgo de una respuesta violenta por la detención de "El Chapo", el gobierno federal había diseñado una estrategia de prevención. Se refería a una potencial venganza. Más aún, supuestos hijos de "El Chapo" enviaron mensajes por redes sociales en los que advertían que cobrarían venganza por la detención del criminal.

Pero no es todo. Según estrategas de seguridad nacional, con el debilitamiento de "Los Templarios" —cuyo fundador habría sido abatido la madrugada del domingo, ahora sí, por el gobierno federal—, y con la caída de "El Chapo", es previsible un importante reacomodo de grupos criminales que operan en todo el país, con una resultante nada alentadora. Es decir, se podría desatar una nueva guerra entre bandas criminales.

Y es que igual que ocurre en la política y en la empresa, entre los grupos criminales los vacíos de poder se llenan de inmediato, una vez que son desocupados. En pocas palabras, que en el mundo criminal tampoco existen vacíos y en cuanto una banda es replegada, de inmediato su lugar lo ocupa otra. Y esos reacomodos provocan choque, enfrentamientos y venganzas.

Por todo lo anterior la pregunta obliga. ¿Y todo eso qué tiene que ver con la cancelación del concierto Hell&Heaven Metal Fest 2014, previsto para llevarse a cabo el próximo fin de semana en Texcoco, en las instalaciones de la Feria del Caballo? Pues tiene que ver todo. ¿Por qué? Porque de la manera en que estaba planeado, en el lugar donde se llevaría a cabo y con el tipo de asistentes que se esperaban, el clima era ideal para una provocación y hasta una venganza criminal. ¿Tienen dudas?

Apenas la madrugada del domingo fueron asesinadas seis personas en las inmediaciones de Texcoco, en los bares Chelitas y El Veracruz —el primero en la carretera Texcoco a la altura del Puente de Piedras Negras, y el segundo en San Vicente Chicoloapan—, en donde llegaron comandos armados y dispararon contra los parroquianos. La zona es conocida por su alta incidencia criminal, a pesar de que el gobierno del Estado de México ha contenido los índices de violencia en la llamada Feria del Caballo.

En el fondo, la cancelación del concierto Hell&Heaven Metal Fest 2014 no es una ocurrencia del gobernador Eruviel Ávila, sino una acción concertada, de responsabilidad institucional entre el gobierno federal y el mexiquense, para evitar una potencial tragedia. ¿Imaginan el escándalo si se produce un ataque criminal durante el festival? Al tiempo.

EN EL CAMINO

¿Ahora sí es "El Chayo"? ¿Palos de ciego como en el gobierno de Calderón?