Opinión

Finanzas personales en un año turbulento

Por  Ángel Luis Zamora Zamora

¿Qué hacer con el aguinaldo? ¿Cómo producir más con mi dinero? ¿Son tiempos de ahorrar?, son algunas de las preguntas que nos hacemos cada fin de año y más en este 2020 difícil y complicado que nos ha tocado vivir.

Una de las mayores preocupaciones de las familias y jefes de hogar es lo relacionado al tema financiero, lo que tiene que ver con las finanzas y recursos económicos que manejamos para el sustento diario y de futuro.

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Estudios y análisis de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por citar algunos, dan cuenta de este tema relevante para millones de personas alrededor del mundo.

Y no es para menos, cuántas veces escuchamos las frases: “no llego al fin de mes”, “no sé ahorrar”, “no me alcanza”, “en qué invierto lo poco que tengo”.

Ciertamente el aprender sobre educación financiera es algo que deberíamos tomar en cuenta en serio en estos tiempos difíciles en el mundo del COVID-19.

Un estudio titulado: "Financial Literacy Around the World" del Banco Mundial y la Escuela de Negocios de la Universidad George Washington, revela que en México sólo 32 por ciento de los adultos tienen una educación financiera adecuada.

Esto, comparado contra el 57 por ciento de los adultos en Estados Unidos y contra el 71 por ciento de los suecos y noruegos, son quienes están de líderes de acuerdo a los resultados de este análisis.

En México, la Asociación de Bancos de México a través de las diferentes instituciones bancarias cuentan con diferentes programas de educación financiera, todos ellos tienes que ver con mejorar los hábitos financieros, programas educativos, talleres en línea, seguridad, cultura, salud financiera.

La temática es variada en lo que podemos estudiar y ser capacitados en educación financiera: cuánto vale mi patrimonio, cómo liquidar mis deudas y empezar ahorrar, que tengo que hacer para prever una emergencia, cómo establecer metas y la conveniencia de acudir a expertos financieros; pero también incluye lo que debemos conocer sobre las tarjetas de crédito y la importancia de pagarlas a tiempo, por citar algunos.

Vivimos una época en que tenemos que tener especial cuidado con el manejo de nuestros recursos financieros, a mayor conocimiento sobre este tema podremos enfrentar con mayor capacidad y estrategia el futuro inmediato.

A falta de educación y conocimiento existe el riesgo de consecuencias negativas para nuestro bolsillo y nuestras familias, adquirir deudas impagables, no ahorrar, no invertir en actividades productivas y educativas para la familia.

Y qué decir de las malas prácticas como utilizar servicios financieros informales, como pirámides, tandas y prestamistas que con frecuencia sus costos son elevados y desventajosos. 

Si es cierto, en muchos de los casos la banca comercial tiene candados y normas rígidas hacia el cliente que necesita un crédito, o en su caso el producto que ofrecen es demasiado caro en interés, esto a pesar del gran negocio que es prestar dinero. 

Incluso, la Secretaría de Hacienda recientemente hizo un llamado a los bancos comerciales a asumir un mayor riesgo para otorgar un mayor número de créditos al usuario, la banca está fortalecida, por ello debería prestar más.

Pero la banca comercial ha dicho que son las personas o el cliente quienes no han decidido no tomar un crédito en estos momentos de incertidumbre mundial en el tema económico y de finanzas.

Argumentan prudencia de los acreditados de la banca de no usar líneas de créditos.

En este escenario de cordura una de las formas de enfrentar los ventarrones negativos en nuestras finanzas personales en estos meses que nos ha tocado vivir y más tratándose de este fin de año es elaborar un presupuesto y ajustarnos a él. 

¿En qué nos ayuda un presupuesto? podemos tener un mejor control de nuestro dinero, determinaremos los ingresos para así planear mejor los gastos semanales, quincenales o mensuales, distinguiremos los gastos necesarios y de los innecesarios, también tendremos la oportunidad de conocer las posibilidades de ahorro, además de crear un fondo para emergencias y podremos fijar la capacidad de endeudamiento lo que nos permitirá acceder a posibles créditos en caso de requerirlos. 

Para elaborar un presupuesto lo que tenemos que hacer es sumar todos los ingresos, hay que identificar y sumar todos los gastos: alimentación, transporte, renta, ropa, calzado, servicios, etc, luego, al total de los ingresos tenemos que restar el monto de tus gastos, el resultado representa la capacidad de ahorro o de endeudamiento en caso de que pensemos en adquirir un crédito.

Y a propósito, ya se “enganchó” con el Buen Fin, tenga cuidado, ponga atención en las precios, ofertas, meses sin intereses, productos; pero sobre todo no baje la guardia, no descuide su salud y atienda las medidas sanitarias que ya sabemos: sana distancia, uso de cubrebocas, utilizar gel antibacterial, no acudir a espacios públicos cerrados y no estar presentes en sitios concurridos con personas.

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