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Fobias

DESDE LA CONFRATERNIDAD

El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar". (Francisco de Quevedo). Durante el primer embarazo de mi esposa, a escasos 21 años de edad, desarrolló una aversión sobre mi persona que le provocaba severos vómitos. Este fenómeno fue de tal magnitud, que no sólo se presentaba cuando me encontraba cerca, sino que tan sólo de escuchar el ruido que producía la introducción de la llave en la cerradura de la puerta o de escuchar mis pasos o mi voz, era suficiente para arquearse y correr al baño a vomitar. Para paliar las consecuencias de esta molesta repugnancia, cambié en varias ocasiones de loción, talco y crema para ras-urar, sin resultado alguno. El origen estaba en el olor de mi cuerpo, de mi piel. Así que sólo quedó sobrellevar la situación hasta la terminación del embarazo. Afortunadamente, el mismo no se presentó en los tres embarazos siguientes. Cabe mencionar que durante este lapso, las bromas de amigos y familiares no se hacían esperar. Tu mujer tiene abelardofobia me decían; creó una fobia al embarazo, comentaban otros. Sin embargo, el malestar de mi esposa no tenía ninguna relación con el concepto y definición de fobia. La fobia es un tipo de miedo intenso y desproporcionado ante objetos y situaciones concretas. Por otra parte, de los 248 tipos de fobias clasificadas científicamente, no existe la fobia al esposo; sin dejar de reconocer que existen matrimonios donde se presenta el miedo a la pareja, pero siempre por un motivo más identificado. Sin embargo, existe el miedo al matrimonio conocido como gamofobia, pero ésta, según los estudiosos, no es tanto el temor al matrimonio como el miedo a perder la libertad, a perder la independencia, o la adquisición de una responsabilidad; también hay personas que le tienen miedo a las personas con mal olor y se les llama autodisomofóbicas. Las fobias, aunque no lo parezca, lo padecen una gran cantidad de personas, que generalmente no lo externan por temor a las burlas de los amigos o al rechazo de la sociedad, más si la fobia que presenta es de las consideradas como raras o en algunos casos hasta curiosas. ¿Sabía usted que hay personas que le temen a la suegra y se les conoce como penterafóbicos?, así como aquellos que le temen a los truenos y se les llama brontofóbicos; el miedo a los ratones recibe el nombre de muridofobia; la gelofobia es al miedo a los gatos. Muy común es el temor a la noche y quien padece esta fobia es un nictalofóbico; la agarofobia es el miedo a los lugares abiertos, como la claustrofobia lo es a los lugares cerrados. También los hay que sienten un miedo atroz hacia los espacios pequeños y se le denomina criptofobia. Quienes padecen de urofobia tienen miedo o una incontrolable vergüenza a orinar y evitan hasta lo imposible el uso de mingitorios compartidos. Todos en alguna ocasión hemos conocido a personas con miedo a los accidentes, que recibe el nombre de traumatofobia; la misofobia es el miedo al contagio, como la tanatofobia es el temor a la muerte, y la nosofobia a las enfermedades. Una fobia muy común es la cinofobia o miedo a los perros. Difícil de entender, pero hay quien le teme a los calvos, y reciben el nombre de peladofóbicos. ¿Se imagina usted a alguien que le tenga temor a las riquezas o a las herencias?, pues existen y se le llama plutofobia o patroyafobia respectivamente. Los clinofóbicos presentan temor a acostarse o a irse a dormir. El pavor a los políticos es la politicofobia (fobia muy común y justificada). Y para terminar esta larga lista de fobias, definamos la panofobia, que se refiere al temor a todo. Los pacientes fóbicos sienten un sudor frío que recorre su espalda cuando se presenta el elemento que genera su pánico, y al instante todo su cuerpo está empapado, las manos comienzan a temblarles sin poder controlarlas. Al instante, un espasmo nervioso no cesa de molestarlos y sienten una punzada en el estómago. La mirada se les nubla y tienen problemas para respirar, su ritmo cardiaco aumenta considerablemente y terminan perdiendo el control. No, no me estoy refiriendo a lo que usted siente cuando su mujer le descubre una infidelidad; son los síntomas que generan las fobias. ¿Y usted a qué le tiene pánico?

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