Opinión

Forjadores de Guamúchil

DESDE LA CONFRATERNIDAD
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Por: Abelardo Reynosa Vega

"Realmente no tiene mucha importancia hasta qué edad vivimos. Lo importante es sentir que no lo hemos hecho en vano" (Anónimo). En el año 2002 Arturo Avendaño Gutiérrez publicó con el apoyo del Instituto Sinaloense para la Educación de los Adultos una obra titulada Forjadores de Guamúchil, en la que presenta la ficha bibliográfica de 109 ciudadanos, entre hombres y mujeres, que en su momento contribuyeron, y algunos continúan coadyuvando, desde diferentes trincheras, a la consolidación del desarrollo económico, político y social de nuestro pueblo. Guamuchilenses de nacimiento algunos y guamuchilenses de corazón otros, pero todos en su momento fueron y son parte importante en la vida del municipio de Salvador Alvarado. Arturo Avendaño señala que obviamente en esta obra faltan muchas gentes con los méritos suficientes para haber sido considerados, sin embargo, por falta de información no fue posible incluirlos. De estos nombres omitidos puedo recordar con gran afecto al doctor Donaciano Trejo Reséndiz, un excelente médico que sirvió a la población de Guamúchil durante 38 años, atendiendo siempre con diligencia y profesionalismo a quien requiriera de sus servicios. El doctor Trejo era originario de Matehuala, San Luis Potosí, en donde vio la primera luz el 10 de junio de 1921; su niñez y adolescencia las pasó en el estado de Tamaulipas, en una población de nombre Jaumave. A la edad de 14 años fue enviado a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, a realizar sus estudios de preparatoria y la carrera de Medicina en la Universidad Autónoma de esa hermosa capital, siempre bajo la tutela del presbítero Ignacio Anguiano, a quien la familia Trejo le encomendó el cuidado del joven estudiante. Después de recibir su título profesional, decidió por sugerencia de algunos compañeros de la facultad iniciar el ejercicio de la profesión en el poblado La Ilama, en el municipio de Angostura, a donde arribó en el año de 1949, y en donde conoció a una hermosa joven angosturense de nombre Graciela Luque Quiroz, con la que contrajo matrimonio en el año de 1954, para formar una honorable familia, integrada por 10 hijos. Atraído por el desarrollo de la sindicatura de Guamúchil se mudó a esta ciudad en el año de 1950, soltero aún, en donde radicó hasta 1988, que decide retirarse para disfrutar a sus hijos y una gran cantidad de nietos en la ciudad de Tijuana, Baja California. El doctor Trejo y su respetable esposa establecieron su hogar de recién casados en el callejón Primero, entre las calles Dr. De la Torre y 22 de Diciembre; posteriormente se mudaron a la esquina de la calle Ferrocarril y Dr. De la Torre y luego a la calle Silverio Trueba casi esquina con la avenida Rosales. Transcurridos 17 años de ejercicio profesional, logra construir la que sería su residencia propia en Morelos número 522, esquina con Aquiles Serdán. Su primer consultorio lo estableció en la calle Independencia, mudándose después a la esquina de 22 de Diciembre y Agustina Ramírez, donde atendió a sus pacientes hasta su retiro. El ejercicio de la medicina con atingencia y dedicación, aunado a su amable y atenta personalidad, lo distinguieron como un hombre de respeto, con esmerado espíritu de servicio a la comunidad, que lo llevó a ocupar la presidencia del Club de Leones de Guamúchil y la dirección de la Cruz Roja de la localidad. Un hombre llegado de otras tierras, que como muchos otros, se enamoró de Guamúchil para darle lo mejor de sí mismo durante el tiempo que vivió entre nosotros. El doctor Donaciano Trejo Reséndiz falleció en la ciudad de Tijuana, Baja California el día 3 de agosto de 2003. Vaya nuestro recuerdo y reconocimiento para quien como producto del esfuerzo, fue un ejemplo para las juventudes guamuchilenses. Descanse en paz.

reynosar@hotmail.com