Opinión

Francisco Verdugo Fálquez, importante personaje en la cultura de Sinaloa

HISTORIAS Y AVENTURAS
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Por: Rosario Oropeza

Los tiempos se han transformado. Antes, los medios de comunicación gozábamos de facilidades para cumplir la tarea, hoy, el gobierno nos da la espalda y nos reprime.

EL DEBATE publicó por muchos años el suplemento cultural Ancla y estrella, en el cual los personajes de aquella romántica época plasmaban sus conocimientos y daban cuenta a la sociedad de importantes sucesos poéticos, pictóricos, históricos y todo aquello que tiene que ver con el arte.

Así recordamos al profesor Roberto Hernández Rodríguez, David Rubio Gutiérrez, Francisco Salgado, José María Figueroa Díaz, Raúl René Rosas Echevarría, Inga Pawels, Gilberto López Alanís, a "Torek", famoso pintor mocoritense, y a muchos más que escribían para el suplemento, miembros de la academia de la cultura sinaloense, "Alejandro Hernández Tyler".

Con frecuencia hablaban de Francisco Verdugo Fálquez, persona nacida en Culiacán en 1875, llamado "El Patriarca de las Letras Sinaloenses", pues dedicó su vida a la prosa, a la poesía, destacado jurista y catedrático, egresado del Colegio Civil Rosales, del cual además fue rector.

Escribió en los periódicos de su época: El correo de la tarde, El monitor sinaloense, Mefistófeles y Bohemia sinaloense, pero su obra maestra fue el libro que editó en 1949 denominado Las viejas calles de Culiacán, y por cierto en la colonia El Barrio, una de ellas lleva su nombre.

Viajó a Europa tras recibir su título de abogado, y a su regreso a México, fue diputado federal en la 36 Legislatura, que disolvió el dictador Victoriano Huerta, y Verdugo Fálquez fue encarcelado durante la Decena Trágica de 1913.

En Sinaloa ocupó varios cargos: alcalde de Culiacán, presidente del Supremo Tribunal de Justicia y procurador de Justicia con el gobernador y general Ramón F. Iturbe. Verdugo Fálquez hizo historia...