Opinión

Frente a soberbios y necios, lo recomendable: paciencia

SUSTANCIA SIN RETÓRICA
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Por: Saúl Lara Espinoza

Para soportar con toda tranquilidad cualesquier adversidad o situación desagradable en verdad es muy sencillo, sólo es cuestión de cultivar la paciencia como lo hacen en la cultura islámica, aunque haya situaciones desagradables o personas incorregibles o problemáticas por naturaleza que de alguna u otra manera nos rodeen circunstancialmente.

En ello resulta necesario reflexionar un poco acerca de la proporcionalidad de las cosas, quizá empezando a partir del tamaño del universo tan infinitamente enorme, y compararlo por ejemplo, con lo diminuto que se ve la Tierra frente a él.

Nuestro planeta es un pequeño punto prácticamente imperceptible frente a la enormidad del universo. Con mucha mayor razón, las personas que viajamos en él de manera gratuita todos los días de nuestra efímera existencia. Aunque haya algunos con poder que probablemente se sientan eternos. Ello no es otra cosa que producto de la ignorancia y de la necedad, aun cuando se posean títulos de nobleza, poder o inmensas riquezas, incluso tener imperios bajo sus pies, porque al final de cuentas todo es efímero, nada es eterno. Ello se busca y se logra por la naturaleza egoísta del humano. Esta va acompañada frecuentemente de la vanidad. Así que la vida de los humanos es producto de la naturaleza y de las circunstancias. La colocación de roles también lo es.

Esos roles al final de cuentas resultan ser sólo un juego. Algunos con riquezas, otros con poder material, y una inmensa mayoría que carecen de ello, pero finalmente, la naturaleza los coloca en el mismo lugar. Por ello, la vida resulta ser un simple juego, en la que hay que cultivar la paciencia frente a soberbios y necios. Cuando alguien me pide algún consejo ante determinadas circunstancias que lo rodean y ese tipo de personas aunque sean demasiado inaguantables, incorregibles o contaminantes, mi respuesta ha sido muy sencilla: deja todo a cargo de la ley de la gravedad y al tiempo, y también cultiva la paciencia.

No se ocupa ser científico ni especialista para llegar a esa sencilla recomendación, únicamente poseer sentido común, aunque este sea con mucha frecuencia el menos común de los sentidos.

También les recomiendo que no se emocionen, que vean las cosas y las personas con naturalidad. Les aconsejo que mejor lean algún libro y se recreen en él, que no se desgasten ante nada, ni ante nadie, porque se puede alterar el metabolismo y hasta sufrir alguna enfermedad a causa de ello.

No te tomes en cuenta, ni mucho menos a ese tipo de personas contaminantes y necias, porque con frecuencia son tan redondas que, aunque les busques el lado jamás se lo encontrarás. Por eso mejor ni te preocupes, nunca los verás cambiar en su conducta egocentrista y vanidosa.

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Opta por hacer ejercicios tranquilos de meditación, respiración y físicos. Al final de cuentas todo pasa y no pasa nada. Así que tranquilos y a cultivar la paciencia como en la cultura islámica.

Que el tiempo y la citada ley natural se encarguen de resolver determinadas circunstancias o problemas que te sucedan o rodean. Paciencia ante todo, porque hasta los imperios caen, más aún de los soberbios y los necios.

Esto es recomendable en el ámbito político de índole autoritaria o tercermundista.

slarae@hotmail.com