Opinión

¿Y por qué no?

LA HOGUERA

Por  Gabriel Yàñez Pérez

imelda Castro, Tatiana Clouthier y Graciela Domínguez.(Foto: El Debate)

imelda Castro, Tatiana Clouthier y Graciela Domínguez. | Foto: El Debate

Ante el enorme posicionamiento político que las mujeres han alcanzado, absurdo resulta a estas alturas escuchar a algunas personas decir que en Sinaloa no estamos preparados aún para tener a una dama como titular del poder ejecutivo. ¿Y qué o cómo es estar preparado para ello? ¿Acaso debemos prepararnos como si se tratara de algo inaudito? 

No podemos negar que todavía subsisten ciertos prejuicios misóginos que estigmatizan el papel del género femenino, sin embargo, este se da en reductos muy focalizados. En estos casos en particular, la paridad de género se sumerge en un serio conflicto cultural, ya que se tiene que lidiar con determinados usos y costumbres que han sobrevivido en una especie de anacronismo evolutivo.

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¿Y por qué no?

Es así que cuando me cuestionan sobre la posibilidad de tener una gobernadora en nuestra entidad, respondo con un rotundo: “¿y por qué no?”. Y es que dentro de este género tenemos mucha tela de dónde cortar, damas con trayectoria, preparación y compromiso social. Así lo ha sido desde hace buen rato, pero parece ser que se necesitaba un empujoncito final para consolidar su preeminencia. Y esto parece que se acaba de dar el jueves próximo pasado, cuando de forma unánime el poder legislativo aprobó importantes reformas a nuestra constitución local, a efecto de darle validez, certeza y permanencia legal a la paridad de género. Con dichas reformas, las mujeres tendrán ahora sí todos los elementos jurídicos a su favor para exigir que prevalezcan condiciones de equidad en la designación de cargos públicos.

Por otra parte, los criterios que habrán de tomar en consideración los distintos partidos políticos, al momento de la definición de sus aspirantes, tanto a las alcaldías como al congreso local y federal, obligarán (no legal, pero sí moralmente) a construir escenarios alternos donde en la elección para gobernador pueda una mujer ser la gran protagonista.

Relevante resultaría entonces que, tanto analistas políticos como casas encuestadoras, le empezaran a dar preponderancia e hicieran más cruces de opciones con cuadros femeninos. Con ello se dimensionaría su posicionamiento social y la rentabilidad política que tienen, así como sus ventajas competitivas frente a esos prospectos varones que tanto suenan. Como lo dije en un principio, tela de donde cortar hay, y de muy buena calidad además. Por su trayectoria, penetración social y probada capacidad, han saltado (hasta el momento) a la palestra pública, nombres como el de Imelda Castro Castro (actual senadora con gran potencial de crecimiento); Tatiana Clouthier Carrillo (“descartada” para Sinaloa, pero la moneda sigue aún en el aire); Graciela Domínguez Nava (presidenta de la Jucopo y con una grandes dotes para la gestión y el diálogo); Gloria Himelda Félix Niebla (mujer de gran inteligencia, preparada y con capacidad de mando); Rosa Elena Millán Bueno (de probada experiencia y acostumbrada siempre a dar resultados) y Edna Lizeth Fong Payán (empresaria exitosa y muy visionaria). En el caso de la presidenta del sistema DIF, Rosy Fuentes de Ordaz, a pesar de que ha sido descartada en múltiples ocasiones por el propio gobernador del estado, es su incansable trabajo, bonhomía, carisma y esa ascendencia que tiene con la gente lo que la mantiene vigente en el ánimo popular. A ellas, hay que agregar a esas mujeres que podrían darle cobijo y jalar votos con su participación, ya sea como candidatas a presidentas municipales o legisladoras. Por eso, si con el empoderamiento que han alcanzado las mujeres, alguien cuestiona: ¿una dama para gobernadora?, la respuesta más coherente sería otra pregunta: ¿y por qué no?

DEFICIENCIAS Y FALTA DE HUMANIDAD.- Esto es lo que está sucediendo en el IMSS e Issste, donde parece no haber quien conduzca esas naves, encontrándose a la deriva y a punto de colapsar. Siempre se ha sabido que los servicios que estas instituciones prestan distan mucho de ser los que se pregonan; sin embargo, ahora con el pretexto del coronavirus, se está condenando a muerte a todos aquellos derechohabientes que no pueden ser atendidos y que presentan padecimientos que son mucho más mortales que el propio COVID-19. A los pacientes no se les surten sus medicamentos, llegando incluso a pedirles que los compren con la promesa de que después se les reembolsará. Esta situación es totalmente inadmisible, ya que, en primer lugar, hay muchas personas que en verdad no tienen cómo sufragar esos gastos (muy elevados incluso en aquellos pacientes con cáncer). Además, se supone que el objetivo de las compras centralizadas anunciado con bombo y platillo por el Gobierno federal era precisamente garantizar el abasto y generar economías por volúmenes, algo que lógicamente es contrario si se procede a realizar reembolsos de forma individual. ¿Así cómo, pues?

LOABLE LABOR SOCIAL... la que realiza día con día EL DEBATE, quien en relación con lo expuesto anteriormente, expone casos desgarradores de personas que viven un verdadero viacrucis para conseguir medicamentos y equipo para mantener con vida a sus familiares. Es evidente que los casos nos sobrepasan, pero en mucho contribuye la ingente labor social que realiza este medio de comunicación, así como por supuesto la noble y altruista aportación que constantemente hacen los ciudadanos. ¡Felicitaciones!

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