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Garantías laborales

MAZATLÁN

Hoy se celebra en México el Día del Trabajo, sin embargo hay muchas cosas que hacen que esta "celebración" pueda convertirse en "lamentación". Los salarios mínimos en México son de los más bajos del mundo. Según la Organización Mundial del Trabajo (OIT) el salario promedio mensual en nuestro país es de 609 dólares. La cifra – a la que millones de mexicanos ni siquiera se le acercan – está muy por debajo de países de América Latina. En Argentina por ejemplo el promedio es de mil 108 dólares al mes. Chile, Panamá, Brasil y Colombia también nos superan.

Si nos comparamos con Estados Unidos, el salario mensual allá es 2 mil 645 dólares mayor al nuestro. A más de 20 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, México no se ha acercado a esos países en cuanto a los niveles de desarrollo.

Esto puede explicar las grandes cantidades de migrantes que tenemos en ese país, porque el TLC, lo que sí permitió fue que industrias completas en el país se achicaran o que casi desaparecieran.

La crisis en el campo, que ya teníamos hace 20 años, se empeoró y la tenencia de la tierra es insostenible. Muchos de los dueños de parcelas de hace 20 años dejaron de serlo. Si no vendieron la tierra, la rentan o de plano la tienen en el abandono.

De 1994, cuando se firmó el TLC, al 2012, los salarios de los trabajadores mexicanos prácticamente no avanzaron, pues el promedio es de 2.3 por ciento anual. Esto es irrisorio con los aumentos constantes al costo de la canasta básica.

Por eso, a pesar de programas sociales que derrochan dinero, la pobreza no se ha podido bajar en el país y no se ve cuándo lo logremos. En México tenemos leyes para la protección de los trabajadores, pero la corrupción del sistema y la dificultad para encontrar un trabajo digno hacen que muchos empleados pierdan terreno ante sus patrones.

La esclavitud en el país es una realidad dolorosa. La vida de los jornaleros agrícolas es un ejemplo y aunque tenemos leyes de protección, son letra muerta y la justicia no alcanza a cubrir ni a los trabajadores del campo ni a los de ningún otro rubro.